Como parte de un experimento del periódico The Washington Post en la Cd. de Washington D.C, en L'Enfant Plaza Station saliendo del metro, el violinista Joshua Bell, tocó durante 43 minutos en su violin Stradivarios de 1713.
El violinista logró juntar 32 dólares en los 43 minutos, 1070 personas habían pasado frente a él y nadie lo reconoció.
Tocó seis piezas clásicas que solo se tocan en catedrales y salas de conciertos.
"Era una sensación extraña, la gente me estaba... ignorando", declaró Bell al Post.
Sólo una persona se detuvo seis minutos a escucharlo, John David Mortensen, funcionario del Departamento de Energía de EEUU, quien declaró al periódico que la única música clásica que conoce son los clásicos del rock. "Fuera lo que fuera" lo que estaba tocando el virtuoso, declara Mortensen, "me hacía sentir en paz", dijo al periódico El País.


























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