La desconfianza en las autoridades y el temor de que se utilicen mal sus datos, fueron las principales causas de que el registro no cumpliera su meta.

De un total de 79 millones, cerca de 50 millones no enviaron el mensaje que se les pedía, y a tres meses del cierre del programa de Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (RENAUT), apenas cerca de 29 millones han registrado su número.

De acuerdo con Rafael Eslava Herrada, jefe de la Unidad de Prospectiva y Regulación de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), para estás fechas se tenía contemplado estar muy cerca de la meta, pero no fue así.

“El porcentaje es muy bajo. Nos hubiera gustado que para estas alturas el registro fuera más grande. La razón no es otra que la desconfianza que percibe la ciudadanía sobre los datos que se recaba en este registro”, dice.

“Se han mostrado restringentes y desconfiados respecto al uso que se le dará a esta base de datos y de las personas que lo manejarán”, asegura.

A pesar de que el registro no persigue otro fin que acabar con el anonimato que a la fecha prima en el uso de una línea celular y el usuario de la misma, la participación se ha visto muy por debajo de lo previsto.

“El objetivo no es rastrear personas o intervenir llamadas, porque para eso se necesitaría una orden judicial o estar contemplado en la ley. Lo que se busca es asociar una línea telefónica celular a una persona particular”, señaló Eslava. Si el usuario no registra su nú­mero, a partir del 10 de abril se le dará de baja su línea.

Al momento no se tiene contemplado aplazar la fe­cha, pero los operadores podrían solicitarlo, pues de lo contrario se genera un perjuicio doble. El usuario se queda incomunicado y la empresa deja de percibir un ingreso.