Un sonido ensordecedor trastocó la noche laboral de más de una decena de empleados que estaban en negocios y hoteles en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Monterrey: un avión de carga colapsó, se incendió y causó la muerte de seis personas.

El pavimento vibró con el impacto de la nave Airbus A300 B4F que rápidamente fue envuelta por las llamas derivadas de la explosión del combustible. Segundos después, una luz amarilla del fuego iluminaba el cielo nublado narró, Julio Hernández, el encargado de una tienda.

“Todo se estremeció en la tienda... fue un sonido que nunca en mi vida había escuchado, y luego se vio el incendio a lo lejos”, dijo Hernández.

El sonido de la sirenas era constante, decenas de unidades arribaron al lugar del accidente, bomberos corrían de un lugar a otro con las mangueras para sofocar el fuego, pero la ayuda divina llegó del cielo; la lluvia apareció con fuerza.

“La estela del incendio se divisaba desde la Carretera Miguel Alemán en la entrada (del municipio) de Apodaca, rápidamente vía frecuencia se activó la alerta en todas las dependencias de auxilios metropolitanas”, explicó Raúl Gómez, director de Protección Civil de Apodaca.

Informó que tardaron en apagar en su totalidad el incendió dos horas, pero en condiciones meteorológicas sin lluvia habrían tardado el doble, sin embargo, añadió que la incertidumbre reinaba alrededor del avión.

“Cuando llegamos, los empleados estaban muy nerviosos y decidimos alertarlos para que se quedaran adentro de los negocios y hoteles, porque en ese momento no se sabía que contenía la carga”, explicó Gómez.

Conductores que llegaban por el Boulevar hacia el Aeropuerto fueron retirados por elementos del Ejército Mexicano y Policía Federal, quienes tomaron el control en la zona. Las personas decidieron mejor retirarse al saber que sus familiares no venían en el avión siniestrado.

Personal de la Procuraduría de Justicia acudió al lugar para dar fe de las víctimas que a las 03:30 horas eran sólo cinco, pero que al amanecer se confirmó que había otra persona muerta, la cual fue encontrada sin vida entre los fierros retorcidos de la nave. Las investigaciones sobre la causa del accidente continúan.