Por primera vez, desde 1925, los héroes de la Independencia verán la luz. Las urnas que los resguardan al pie del Ángel de la Independencia serán abiertas para realizar un estudio de los restos.
El propósito es verificar en qué condiciones están los cráneos y huesos y, si los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia lo aprueban, trasladar las reliquias para su exposición en la nueva Galería de Palacio Nacional, que será instalada para celebrar el inicio del movimiento de Independencia.
Los restos de 11 héroes patrios que descansan en la columna fueron depositados ahí por el entonces presidente Plutarco Elías Calles, después de ser traídos de varios lugares.
El 19 de julio de 1823, el Congreso decretó que fueran exhumados los restos de 13 beneméritos de la patria en grado heroico, con el fin de que pudieran ser depositados en la catedral metropolitana.
El 17 de septiembre, los restos de los libertadores fueron conducidos en procesión a la catedral, siendo depositados en la Capilla de San Felipe de Jesús y después fueron trasladados al Altar de los Reyes.
Según Gabriel Tavares, guía autorizado de la delegación Cuauhtémoc, sólo existen cráneos completos de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Miguel Aldama y José Jiménez. Del resto sólo hay fragmentos y “huesos grandes”.
A la catedral...
No llegaron los restos de Mariano Abasolo, Hermenegildo Galeana y Leonardo Bravo. Los huesos de Pedro Moreno y Xavier Mina fueron enviados en una misma caja. Se exhumaron los cráneos de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y José Jiménez, pero nunca llegaron sus cuerpos. La osamenta de José María Morelos también fue recuperada, pero no hay registro de cómo arribaron las de Mariano Matamoros, Miguel Bravo y Víctor Rosales.




























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