La fiesta parece ser lo principal para los mexicanos o, al menos, para algunos feligreses, pues durante el llamado Maratón Guadalupe-Reyes evitan “estar jurados” para dejar ciertos vicios como el consumo de alcohol.

Durante diciembre disminuyen hasta 50% los compromisos ante Dios para dejar conductas nocivas por determinado periodo, afirmó José Octavio Sánchez, sacerdote vicario de la Capilla de los Juramentos, ubicada en la parroquia de Capuchinas, en el complejo de la Basílica de Guadalupe. 

Habitualmente asisten cerca de 200 personas, entre semana, a prometerle a Dios que se apartarán de sus vicios, sin embargo, en diciembre la cifra desciente entre 30 y 50%.

“Disminuye el número en esta época cuando vienen las fiestas, quizá no pueden cumplir su juramento o es más grande la tentación”, comentó Sánchez, durante una entrevista con Publimetro.

¿Cuáles son los principales juramentos que hacen los fieles?, se le preguntó.

No beber alcohol, no fumar y no drogarse; y en menor medida, no pelear, cuidar  más el dinero y la salud. 

La mayoría de los católicos que hacen un juramento son hombres, pero cada vez comienzan a sumarse más mujeres, quienes entre sus promesas a Dios, incluyen no ser infieles o no prostituirse.

¿Cuál es la diferencia entre hacer un propósito y un juramento ante la Iglesia?

De manera personal queda como un compromiso conmigo mismo y ya, y ante la Iglesia se pide la ayuda y protección de Dios, se obtiene fortaleza. La Iglesia Santa Católica y Apostólica somos una, somos miles, millones y todos juntos salimos adelante.  

Hay quienes sucumben y vuelven a consumir bebidas embriagantes, a terminarse una cajetilla de cigarros en unos cuantos días o consumir de nuevo cocaína o marihuana. Sin embargo, a decir del padre, en esos casos se invita a los fieles a reanudar su compromiso.

“Los invitamos a hacer un acto de arrepentimiento, confesarse, pedir perdón a Dios y volver a iniciar; lo importante no es caer sino levantarse”.

¿Cómo se realizan los juramentos?

Se hace una ceremonia de juramento.

• Paso uno. Los feligreses forman una fila y van ingresando al templo en grupos.

• Paso dos. Se les entrega una pequeña estampa con la imagen de la Virgen María y San Juan Diego, la cual contiene una oración.

• Video. Antes de que cualquier oración se transmite a los asistentes un video de 15 minutos, con el fin de concientizarlos sobre los efectos del alcoholismo.

• Juramento en grupo. Éstos  se realizan en bloque. El sacerdote dice una oración que repiten los asistentes a la par y hay un apartado en el que se les pide hacer su compromiso con Dios; en ese momento se escuchan frases como dejar de beber, fumar e, incluso, dejar de robar o matar. Más adelante, se invita a los presentes a fijar un periodo para tal compromiso, que de igual manera se dice en voz alta.

• Seguimiento. Los sacerdotes también platican con los fieles y los motivan a cumplir sus juramentos. Además, los invitan a sumarse a grupos ecleciásticos o civiles, como AA, para resolver su conflicto.