La familia de Marisela Escobedo, activista asesinada el pasado 16 de diciembre en esta ciudad, emigró por amenazas a Estados Unidos, informó la secretaria general del gobierno estatal, Graciela Ortiz González.

La funcionaria estatal aclaró que antes de ser asesinada, a la familia de la madre de Rubí Frayre, menor ultimada en 2007, se le ofreció vigilancia para garantizar su seguridad, pero aún así decidieron emigrar hacia Estados Unidos.

Escobedo recibió un disparo en la cabeza cuando se manifestaba frente a la sede del gobierno chihuahuense para protestar contra la impunidad en torno al asesinato de su hija Rubí Marisol Freyre, cuyo presunto homicida, Barraza Bocanegra, fue puesto en libertad.

Ahora, tras el asesinato y otras acciones contra personas vinculadas a la víctima, los familiares decidieron emigrar, aunque el gobierno estatal de Chihuahua garantiza el respaldo de su seguridad si su deseo es permanecer en esta entidad, "por eso externamos la solidaridad y apoyo a la familia, sobre todo a los hijos de Marisela".

Graciela Ortiz manifestó que el diálogo de acción siempre lo ha buscado el gobierno del estado, además ha mostrado su interés de brindarle a la pequeña hija de Rubí y nieta de Marisela una vida digna, "sin embargo no hemos obtenido respuesta por parte de la familia".

Agregó que ante las autoridades de la Procuraduría de la Defensa del Menor, no ha llegado la solicitud para obtener la patria potestad de la nieta de Marisela e hija de Rubí, ni en Ciudad Juárez ni en la ciudad de Chihuahua.

Justicia para Rubí

Marisela Escobedo fue asesinada el jueves 16 de diciembre cuando realizaba un plantón frente al palacio municipal de Chihuahua. La activista exigía la captura del asesino confeso de su hija Rubí Frayre.

Rubí fue asesinada y calcinada en 2008, a la edad de 16 años, por su pareja sentimental Sergio Rafael Barraza Bocanegra, quien fue liberado por un tribunal después de que los jueces consideraron que no había pruebas suficientes para mantenerlo en la cárcel.

De acuerdo con el retrato proporcionado por la Fiscalía General de Chihuahua el viernes 17 de diciembre, el presunto asesino de Marisela Escobedo es un hombre de aproximadamente 30 años, de complexión robusta y de tez morena clara.

Además, el asesinato de la activista ha sido relacionado con "Los Zetas" y algunos cárteles que, a través de diferentes mantas colocadas en Ciudad Juárez y Chihuahua, han lanzado acusaciones sobre el hecho.