Se dictó formal prisión a Jaime Cristóbal Casas como presunto responsable del delito de homicidio calificado en contra de la encargada de los baños públicos en la estación del Metro Constitución de 1917, informó la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

Casas Maya fue identificado a través de cámaras de seguridad de los baños públicos donde fue privada de la vida la empleada, y dichos videos permitieron a la Subprocuraduría de Procesos acreditar su probable responsabilidad en los hechos ocurridos el 24 de noviembre de 2014.

En la causa penal 234/2014, quedó establecido que ese día, el indiciado y sus cómplices arribaron a los baños de la estación Constitución de 1917 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, localizada en la colonia Los Ángeles, en Iztapalapa.

La víctima fue amagada y agredida físicamente por los cómplices de Jaime Casas, quienes la amarraron para robar el negocio, y ante la gravedad de las lesiones de las que fue objeto, la mujer perdió la vida.

La dependencia capitalina detalló que las imágenes de las cámaras de vigilancia permitieron conocer la participación de Casas Maya en los hechos, que consistió en vigilar que no llegaran personas mientras cometían el ilícito.

Aclaró que Casas Maya, quien recibió auto de formal prisión por el Juez 24 Penal, con sede en el Reclusorio Preventivo Oriente, tiene el carácter de probable responsable, que no implica su responsabilidad penal, lo cual deberá determinar la autoridad jurisdiccional.

LOS ASESINOS DEL METRO

Asesino del Metro La Raza: el 28 de septiembre de 1995, el entonces policía judicial de Huixquilucan, Estado de México, Ernesto Cruz Jiménez, disparó su arma de cargo contra siete personas dentro de un vagón del Metro. En el acto murieron dos personas y cinco fueron heridas. De acuerdo con las crónicas de ese año, el oficial afirmó que estaba deprimido y por eso actuó contra los pasajeros.

Asesino del Metro Balderas: el 18 de septiembre de 2009, Luis Felipe Hernández del Castillo entró a la estación Balderas a realizar “pintas”, por lo que policías que cuidaban el lugar intentaron detenerlo. Para evitarlo, subió a un vagón y sacó una pistola, con la que mató a Víctor Manuel Miranda, elemento de la Policía Bancaria Industrial, y a Esteban Cervantes Barrera, un señor que intentó desarmar al agresor. Hernández del Castillo fue sentenciado a 151 años y ocho meses de prisión, y más de 40 mil pesos para reparación de daños a las familias de los deudos.

Asesino del Metro Escuadrón 201: el 11 de marzo de 2010, Rocío Hernández, de 34 años, se dirigía a su trabajo en la casa de una doctora, cuando un hombre la interceptó en las escaleras de la estación Escuadrón 201 y la mató de un disparo en la cabeza. En su momento, la PGJDF estableció como línea de investigación un crimen pasional. El agresor escapó, sin que testigos pudieran dar más detalles sobre el presunto culpable, quien vestía de negro.

Asesino del Metro Bellas Artes: el 4 de marzo de 2014, Jorge Iván Rivas Ríos apuñaló a una pareja que después se supo eran policías. El agresor llegó hasta los oficiales vestidos de civil y los atacó con un arma punzocortante, después de un incidente con la novia del agresor. Un empujón contra la mujer derivó en la reacción violenta de Rivas Ríos, quien mató a Carlos Martínez García y lesionó a Mariana Maribel Morales Peralta, ambos policías auxiliares. Este martes, Jorge Iván fue sentenciado a 33 años por los delitos de homicidio y homicidio en grado de tentativa, así como el pago de 351 mil 687 pesos por reparación de daños y gastos funerarios.

Asesino del Metro Constitución de 1917: el 25 de noviembre de 2014, un vendedor ambulante entró a los baños que se encuentran al interior de la estación y se percató que una mujer estaba tirada, amarrada de pies y manos, y con una franela en la boca. Era Lorena Asunción Ramírez, de 43 años, encargada de los sanitarios, quien había sido asesinada. De acuerdo con un testigo, vio cuando cuatro hombres entraron a los baños y de inmediato escuchó ruido. Los peritos determinaron que la mujer falleció al no poder respirar por el trapo que le colocaron. Además, hallaron la puerta donde guardaban las alcancías forzadas. La PGJDF consideró como posible móvil el intento de robo.

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