Chantal Brunel, miembro de la Asamblea Nacional de Francia y aliada política de Sarkozy, considera que debería ser legal que las mujeres vendan sexo en premisas con licencia.

Su propuesta fue hecha después de que una encuesta demostrara que en Francia, seis de cada 10 personas quieren que se legalicen los burdeles, reportó la BBC.

La política considera que la medida es necesaria para proteger a las mujeres de la explotación que sufren en las calles y a manos de los proxenetas, además de permitirles ganancias legales con impuestos para el país.

Los burdeles fueron prohibidos en Francia poco después de la Segunda Guerra Mundial, y actualmente son legales en Alemania, Holanda y Suiza.