La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón informó este viernes que se detectó una concentración de yodo radiactivo mil 250 veces superior al límite legal en aguas marinas cercanas a la planta nuclear de Fukushima, al noreste de Japón.

En una rueda de prensa, un portavoz de este organismo detalló que estos niveles se detectaron a primera hora de este viernes en muestras de agua marina recogidas muy cerca de la central nuclear, en las que el jueves la concentración de yodo radiactivo era 140 veces superior al límite.

El nivel detectado hoy supone que, si un adulto bebiera medio litro de esta agua, recibiría una radiactividad de un milisievert, detalló el portavoz.

En la planta de energía atómica de Fukushima los operarios continúan los esfuerzos para restablecer el sistema de refrigeración de los reactores, dañado por el devastador terremoto y el tsunami que el 11 de marzo asolaron el noreste de Japón.

Este jueves se detectaron altos niveles de radiactividad en agua acumulada en varios lugares de la central, que obligaron a hospitalizar a dos operadores e impidieron proseguir los trabajos dirigidos a activar las bombas de agua.

Ahora la empresa analiza cómo retirar el agua contaminada que se ha detectado en las salas de turbinas de varios reactores.

Mientras tanto, continúa la inyección de agua desde camiones para evitar un sobrecalentamiento: este viernes se comenzó a verter agua dulce sobre las unidades 1 y 3, en lugar de agua marina, para evitar que la sal cristalizada bloquee válvulas o tuberías.

Se hará lo mismo con el reactor 2, al que además se prevé devolver parcialmente la electricidad en la sala de control, algo que ya se ha logrado en los reactores 1 y 3.

El reactor 3 está considerado el más peligroso porque es el único que además de uranio contiene plutonio.