A seis meses del cierre del Bordo Poniente, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) tiene el reto de definir cuál será el destino final de la basura que actualmente se deposita en este relleno sanitario —cada día son 8 mil toneladas, lo que equivale a un estadio Azteca lleno—, misma que no se reciclará ni convertirá en composta.

En lo que va del año, las autoridades han reducido el envío de 4 mil 600 toneladas, de las 12 mil 600 que generan los capitalinos; sin embargo, las autoridades capitalinas aún están en el análisis de las alternativas sobre lo que harán con la basura que no se recicle o reuse, pues a partir del 31 de diciembre ya no habrá lugar para depositarla.

Héctor Hernández Llamas, subsecretario de Coordinación Metropolitana y Enlace Gubernamental del Distrito Federal, explicó que una opción será la compra y uso de seis plantas de compactación de basura, para que después una empresa privada —ya empaquetada—, la utilice como combustible.

El funcionario precisó que, en conjunto, esas máquinas tienen la capacidad de procesar 6 mil toneladas al día, con lo que prácticamente se estarían tratando los residuos inorgánicos que se separan de los orgánicos y que son convertidos en composta. En tres meses, la producción pasó de 300 a mil 200 toneladas.

Este año se comprarán las primeras tres máquinas y se invertirán 412 millones de pesos provenientes del Fondo Metropolitano. En 2012, se programarán recursos para la adquisición de las otras tres plantas compactadoras.

ANTES DE UN MÉTODO SE HARÁ UN ESTUDIO DE LA CANTIDAD

El director de Transferencia y Disposición Final del DF, Rosalío Nava, aseguró que las alternativas se están analizando porque antes de aplicar una tecnología debe determinarse primero la cantidad de basura que se tendrá que disponer en otro sitio final.

Reconoció que una de las alternativas es el uso de las plantas compactadoras, de las cuales tres se ubicarían en las estaciones de transferencia de Azcapotzalco, Coyoacán e Iztapalapa. Dos más en las plantas de selección de Santa Catarina y San Juan de Aragón, y una en el interior del Bordo Poniente.

Rosalío Nava insistió en que se debe reforzar el programa de separación de residuos, cuya meta para septiembre es alcanzar otras 2 mil toneladas, es decir, contar con más de 3 mil toneladas que se procesen en la planta de composta y ya no se depositen en el Bordo Poniente ni en ningún otro relleno sanitario.

A la fecha, de las 12 mil 600 toneladas que se generan en la ciudad de México, la Secretaría de Obras capitalina ha reportado que ya no se depositan en el relleno 4 mil 600 toneladas por lo que sólo se tiran 8 mil toneladas. Restando las 2 mil toneladas de orgánicos, el funcionario dijo que quedarían 6 mil toneladas a 4 meses del cierre.