La Iglesia católica mexicana publicó hoy como artículo principal de su semanario una entrevista con el polémico autor Richard Cohen, quien asegura que "no se nace homosexual", un día después de que en varias ciudades del país se desarrollaran marchas contra el matrimonio igualitario.

 

La nueva entrega del semanario de la Arquidiócesis de México, llamado Desde la fe, realizó una entrevista a Cohen en la que el estadounidense profundizó sobre el "carácter reversible" de la homosexualidad.

 

Cohen trabaja con personas que "se sienten atraídas por otras del mismo sexo, pero que en el fondo desean llevar un estilo de vida heterosexual, casarse, tener hijos y formar una familia", apuntó la publicación en la presentación del personaje, al que se refiere como "psicoterapeuta y educador".

 

"Es una realidad que el cambio de homosexual a heterosexual es posible, ¡ocurrió en mi caso!", afirma durante la entrevista el estadounidense, quien cuando era joven "se sentía totalmente atraído por los hombres" pero que ahora está casado y tiene tres hijos.

 

El autor de libros como "Hijos gay, padres heterosexuales" o "Abriendo las puertas del armario" también llegó a señalar que "detrás de un homosexual hay un niño dolido por un sentimiento de rechazo, o por falta de amor".

 

En 2011, el libro de Cohen "Conocer y sanar la homosexualidad" despertó una gran controversia en España, donde un conocido gran almacén tuvo que retirarlo de su librería virtual tras las protestas del colectivo LGBT (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transgénero).

 

"¿Ideología de género o... la Gestapo gay?" y "Científicos echan abajo teorías del lobby LGTB que dañan a niños y adolescentes" son otros de los artículos que presenta el semanario católico en su última edición.

 

En publicaciones anteriores, la Arquidiócesis sacó a la luz otros artículos relacionados con los homosexuales, apoyando, entre otras afirmaciones, que estos deben vivir en "continencia" y "en castidad", porque la relación homosexual es "un pecado grave".

 

Este sábado, miles de personas marcharon en diferentes ciudades del país contra la iniciativa para que se reconozca en la Constitución mexicana el matrimonio homosexual, en protestas que, si bien no estuvieron organizadas por la Iglesia católica, si fueron apoyadas por las autoridades eclesiásticas