El proyecto de códigos alfanuméricos, que consiste en la identificación de las avenidas por nombre y número inició en 2007, pero a cinco años de su introducción, ni las autoridades lo destacan y dejan a un lado la cuestión numérica.

En un sondeo realizado por Publimetro se cuestionó a los automovilistas si recuerdan el número de la avenida por la que transitan, y en la mayoría de los casos, el conductor dudó o no supo responder.

Aunque el proyecto se ha cumplido, pues las nuevas adecuaciones viales cuentan con el código alfanumérico, las autoridades no se refieren a las calles por su número, como se buscaba en un inicio.

La señalética está proyectada a 20 o 30 años, pero en sus primeros cinco años no ha logrado ser recordada por los automovilistas, lo que dificulta el tránsito no sólo para foráneos, sino para los mismos automovilistas de la localidad, lo que indica que prácticamente se encuentra obsoleta.

Pese a que los ciudadanos sólo ponen atención a los nombres de las calles, el municipio de Monterrey busca concesionar publicidad en las nomenclaturas, propuesta no vista con agrado.

Análisis

Ni los de la ciudad podemos ubicarnos

El nombre o la nomenclatura de las calles no va a cambiar el flujo vehicular o peatonal en las avenidas; pudiera orientar a los conductores si fuera clara o sencilla en cuestión.

El orden de la circulación de los automóviles tiene que ver con el mal diseño geométrico de las vías y la falta de proyección del aforo vehicular que se incrementa día a día.

Nos falta mucha información en cuanto a señales tanto horizontales como verticales, pero realmente no existe la señalización adecuada ahora que se han hecho los pares viales.

Actualmente ni siendo de la ciudad nos podemos ubicar.