El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo estar indignado por el asesinato de tres personas vinculadas al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, Chihuahua.

El malestar del mandatario es por la muerte de una empleada y su esposo, además del cónyuge de una funcionaria mexicana, en el Consulado General de Estados Unidos en Ciudad Juárez, anunció en un comunicado Mike Hammer, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.

El ejecutivo estadounidense ofrece condolencias a sus familias y condena estos ataques contra personal consular y diplomático al servicio de nuestras misiones en el extranjero, agregó Hammer.

El portavoz dijo que las autoridades de Estados Unidos trabajarán incansablemente con las de México para llevar a los asesinos ante la Justicia.

Asimismo, señaló que Obama comparte la indignación del pueblo mexicano ante los asesinatos de miles de personas en Ciudad Juárez y en otros lugares de México.

Hammer reiteró la postura de Estados Unidos de que la lucha antinarcóticos es una responsabilidad que deben asumir juntos ambos países, particularmente en comunidades fronterizas donde fuertes vínculos históricos y culturales.