A un día de que inicie el Censo de Población 2010, coordinado por el INEGI, esta dependencia empezó a proteger a los encuestadores para evitar que sean presas de la violencia del crimen organizado en el país.

Excélsior publicó que los integrantes trabajarán en grupos, no censarán casas que puedan pertenecer a grupos criminales, y entrarán a zonas peligrosas sólo cuando la policía y el Ejército les den luz verde.

El INEGI tomó cuatro medidas para evitar que sus entrevistadores sean víctimas de una acción del narco o se encuentren en fuego cruzado. Una de ellas, la más extrema es no levantar las encuestas.

La coordinadora del INEGI en el estado de Chihuahua, Tomasa Badillo, comentó las decisiones que el instituto tomó para que a partir del 31 de mayo hasta el 25 de junio se celebre el conteo.

La primera es que ningún encuestador debe arriesgar su vida. Cuando se percate que un hogar no tenga las condiciones de seguridad debe retirarse.

Segunda. Los recorridos no se harán de manera individual, sino en pareja o en grupos mayores de 20 o 50 encuestadores.

En poblaciones con alto índice de peligrosidad se harán levantamientos de cuestionarios rápidos, no mayores a cinco horas, según la tercera medida.

Finalmente, se avisará a las autoridades civiles y militares de la presencia de encuestadores, sobre todo en zonas de conflicto.

La funcionaria reconoció que teme por la vida de los entrevistadores, pues el peligro es latente. La recomendación principal es que no se arriesguen.

También explicó que ya tienen identificadas las zonas que no encuestarán, hasta que las autoridades estatales o militares les señalen que hay las garantías para hacer el trabajo.

Estas zonas serán las de El Valle de Juárez y municipios de la sierra de Chihuahua que confluye en la región conocida como el “Triángulo dorado” por hacer vértice con las sierras de Durango y Sinaloa.