El cuadro del pintor Vincent Van Gogh Las amapolas, robado este sábado de un museo de El Cairo, continúa desaparecido y las autoridades egipcias intentan deslindar responsabilidades ante las fallas de seguridad registrados.

Los resultados de las primeras investigaciones han revelado que el sistema de vigilancia del Museo de Arte Moderno Mahmud Jalil, tenía graves deficiencias y que las cámaras de seguridad, ubicadas en la sala que albergaba el cuadro, estaban estropeadas desde hace tiempo, explicó a EFE una fuente de la policía.

Además de las cámaras de la sala, tampoco funcionaban las colocadas en la entrada y salida del edificio, ni el detector de metales, situado en la puerta principal; ni los sistemas de alarma de prevención de robos.

Ante esta situación, el ministro de Cultura, Faruk Hosni, ha calificado de “grave negligencia”, en unas declaraciones a la televisión qatarí Al Yazira, las autoridades de Egipto han tomado algunas medidas cautelares.

Entre esas disposiciones, se ha prohibido abandonar el país temporalmente, hasta que termine la investigación al jefe del sector de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura, Mohsen Shaalen, así como a la directora y a los empleados del museo.

Este es el segundo robo del mismo cuadro, que fue sustraído a mediados de los años ochenta y recuperado más tarde en un país árabe.