Por Gabriela Gutiérrez

En La Habana no era un secreto que Fidel y Juanita tenían diferencias, lo que pocos se imagina­ban es que éstas fueran tan grandes como para que la hermana siete años menor del líder, se uniera al acérrimo enemigo de la Revolución Cubana, la CIA.

Hoy, desde el exilio en Miami, Estados Unidos, Juanita conversa con Publimetro sobre sus memorias, recientemente publi­­cadas por Editorial Santillana, Fidel y Raúl: mis hermanos. La historia secreta.

Como una de las grandes críticas del actual régimen cuba­no, ¿qué le dice a aquéllos que aún creen en el modelo?
– Es una llamada de alerta. No deben confundirse con la propaganda intensa que ha servido para que haya países y pueblos confundidos.
Ahí está la verdad tal y como sucedieron los he­chos. Es un libro que no invita a la confrontación, sino a la paz y al perdón.

Dice que el régimen cubano ha fracasado, sin embargo, organizaciones reconocen su sistema de salud y el hecho de que no existe analfabe­tismo en la isla...
– No podemos negar que no haya analfabetos. Pero en cuanto a la salud, no tienen los recursos necesarios, desde aquí los familiares; mandan cantidades gran­des de medicamentos que no se pueden con­se­guir allá.

¿En qué consistían sus actividades secretas como la agente Donna, trabajando para la CIA?
– Fue básicamente humanitaria, dándole una mano a los que tenían necesidad de protegerse, de salir del país o esconderlos, muchas veces en mi casa. Me ayudaba ser hermana de los principales jefes de la Re­vo­lución.

¿Qué diferencia ve entre el Gobierno de Barack Obama y su antecesor, George Bush?
– Son como el día y la noche. Se están viendo los cambios. Creo que Obama tiene las mejores intenciones. Pero también es necesario que el otro lado (Cuba) dé el paso para esa transición. Hace falta que haya democracia en el Gobierno cubano.

También ha habido cambios del lado cubano, desde que Raúl Castro ocupó la presidencia, ¿la decepcionan?
– Mi idea, mi deseo es que en Cuba haya libertad, que tenga un mejor destino y esos cambios los puede producir el que ha sido puesto de Presidente del país, si es que de verdad ama a su pueblo y desea lo mejor para él.

¿Fue la actitud fría de Fidel ante la muerte de su madre lo que terminó por romper su relación con su hermano?
– Sí, un día después de que muriera mi madre no lo volví a ver.

¿Qué representa México en su vida?
– México fue el país en que yo pude asilarme para denunciar el programa marxista de Cuba. Fue la cuna de la Revolución cubana. Fueron mexicanos muy preocupados quienes dieron su ayuda, sus casas. Y ha sido el país de mi hermana Enma y de mis sobrinos, con quienes todavía tengo contacto.