La Junta Militar que gobierna en Egipto pidió hoy que se ponga fin a las manifestaciones que están afectando a El Cairo y otras ciudades, puesto que afectan a la seguridad y la actividad económica.

La petición figura en un nuevo comunicado del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas difundido por la televisión pública, el cuarto desde que fue derrocado el presidente Hosni Mubarak, quien estuvo en el poder desde 1981.

El mensaje dice que las manifestaciones están afectando a la seguridad y la producción, perjudican los intereses de los ciudadanos y crean el ambiente "para que gente irresponsable lleve a cabo acciones ilegales".

"Los egipcios honorables ven que estas protestas, en estos momentos, provocan un efecto negativo" en diferentes aspectos, según destaca el comunicado.

SIGUEN LAS PROTESTAS TRAS LA CAÍDA DE MUBARAK

Desde que fue derrocado Mubarak se han sucedido las manifestaciones tanto por motivos políticos como sindicales. En varios puntos de esta capital hubo hoy protestas de funcionarios públicos reclamando aumentos salariales y otras demandas.

El Consejo Supremo del Ejército considera que estas manifestaciones "dañan la seguridad del país" en cuanto que crean confusión en distintos organismos y sectores del Estado.

Además "afectan negativamente la capacidad para ofrecer las exigencias" de los ciudadanos y crean confusión en la producción y el trabajo de los sectores del Estado.

La nota también insiste en que estas acciones afectan negativamente a la economía nacional y a los intereses de los ciudadanos.

PRIMERO, TRANQULIDAD; DESPUÉS, CAMBIO DE GOBIERNO

Tras enumerar los supuestos efectos negativos de estas protestas e insistir en el papel garante del Ejército, el consejo castrense pidió a todos los ciudadanos "que realicen todos los esfuerzos" posibles para mejorar la situación e insistió en que continuaba avanzando para "lograr la seguridad y la estabilidad" del país.

Además, instó también "a los colegios profesionales y a los sindicatos de trabajadores a que desempeñen su papel" para salir de la situación actual.

Finalmente, subrayó la necesidad de que se dé "el ambiente necesario para administrar los asuntos del país en estos momentos difíciles para ser entregados a un poder civil legítimo y elegido por el pueblo, para que asuma su responsabilidad para continuar el camino democrático y de progreso".