El anuncio del presidente de la República de que propondrá al Congreso la reelección de alcaldes y legisladores evidencia que el de Felipe Calderón es un gobierno sin proyecto y la propuesta es una improvisación, considera el politólogo Javier Oliva Posada.

“Modificaciones tan de fondo deberían plantearse desde un inicio para tener las condiciones mínimas para llegar a un acuerdo, para lograr los compromisos. Es más producto de la ocurrencia”, dice Oliva Posada, catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

El domingo, Felipe Calderón anunció, en el marco del tercer aniversario de su gobierno, que en los próximos días enviaría al Congreso una iniciativa “que contemplará cambios profundos, como la elección consecutiva o la reelección de legisladores y alcaldes en todo el país para acercar la política a los ciudadanos y para obligarlos a una rendición de cuentas”.

Calderón hizo el anuncio en el patio central de Palacio Nacional, ante aproximadamente mil invitados.

Modificar la Constitución
Y es que la propuesta de Calderón implica, de entrada, modificar la Constitución, que en el artículo 59, señala que “los parlamentarios propietarios no podrán ser reelectos para el periodo inmediato, ni
siquiera como suplentes. De igual manera, los miembros de los congresos locales en México, los presidentes municipales, regidores y síndicos no pueden ser reelectos para el periodo inmediato a concluir”.

Para modificar la Constitución, el Presidente de la República tendría que contar con el voto de la mayoría calificada del Congreso, es decir, dos terceras partes de los diputados, que implica el consenso entre el PAN, el PRI y el PRD, que ya le echaron para atrás su propuesta de desaparecer tres secretarías.

“Tiene un grave déficit de operación política”, resalta Oliva Posada.

Argumento inconsistente
Para el politólogo, el argumento que dio Calderón acerca de que la reelección de legisladores y alcaldes propiciaría la rendición de cuentas,  es baladí e inconsistente.

“Si de lo que se trata es de que se transparente, ¿entonces para qué quiso desaparecer la secretaría de la Función Pública?”, cuestiona.

¿México está preparado para la reelección?
Para el politólogo, México sufre el mismo mal que América Latina: la construcción del poder político está personalizada y por eso se tiene que acotar a través de las instituciones. No hay condiciones para la competencia porque quien detenta el cargo lleva la delantera (tiene presupuesto e influencia en los medios y los actores sociales).

“En primer lugar habría que garantizar las condiciones de equidad en la competencia electoral porque incluso cuando él era candidato (Felipe Calderón) y el Tribunal Electoral dictaminó que había ganado la presidencia de la República, todos recordamos que el Trife dijo: 'bueno, el abuso del Presidente de la República --en este caso de Vicente Fox-- y de algunos organismos que hicieron uso de la publicidad para desprestigio de López Obrador, impactaron en el ánimo de la población, pero como no lo podemos cuantificar, entonces damos por válida la elección'. 

“Pero él (Felipe Calderón) sabe bien que si no hay condiciones de equidad para la competencia electoral, por mucha reforma que se quiera plantear en el tema de la reelección, primero hay que resolver las condiciones de equidad para la competencia electoral”, concluye.