Los operativos policiacos en discotecas y bares después del ataque armado a Salvador Cabañas sí afectaron la vida nocturna del DF y en consecuencia, la de todos los noctámbulos: ahora los “antros” abren más temprano, “corren” a los clientes para cumplir con el horario de cierre que establece en Reglamento de Establecimientos Mercantiles, y algunos optaron por no abrir.
El Pasagüero, ubicado en Motolinia, en el Centro Histórico, informó que el fin de semana pasado no abriría “para evitar los probables malos tratos al estar presentes mientras se lleva a cabo tal operativo y evitar posibles represalias contra lugares y asistentes a los mismos (...) Sabemos que es una situación molesta para todos ustedes y esperamos puedan entender que preferimos no arriesgar ni el lugar ni a nuestros amigos, clientes y colaboradores”.
Fátima Ramos, jefa de relaciones públicas del bar La Comandancia, opina sobre esta decisión: “Estos bares no deben tener algo en norma, porque en los operativos no revisan a la gente. Van a verificar el lugar”.
El Pasagüero calificó al operativo “Cero Tolerancia” como una “cacería de brujas” y dijo que se trataba de una de búsqueda de chivos expiatorios, pero otros no lo consideran así.
“No, no están buscando chivos expiatorios, van a hacer las revisiones un mes y luego van a dejar de pasar. Deben aparentar que están haciendo su trabajo”, señala Ramos.
La encargad de relaciones públicas de La Comandancia añade que las autoridades no han tenido un acercamiento formal con el establecimiento, pero las patrullas sí pasan a revisar que hayan cerrado antes de las tres de la mañana.
Sobre los cambios en las actividades del bar, explica que “los horarios en el bar se recorrieron una hora, hora y media, cierra antes la barra y la banda toca antes”.
Cerrar la barra antes de lo acostumbrado ha causado molestias entre quienes quieren seguir consumiendo. Además para cerrar a las tres de la mañana ha sido necesario “correr” a los clientes, como le ocurrió a Vanesa Gutiérrez, quien celebraba su cumpleaños en un bar de la colonia Condesa y a las 2:30 le pidieron que abandonara el lugar.
Al Dj Adolfo González no le fue mejor, pues en un “rave” en la colonia Roma fue sacado del lugar, que carece de nombre, por la policía y las cámaras de Televisa. “Eso me hace pensar que es más mediático que otra cosa”, finaliza.




























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