No hay mamá que no las diga. Parecen una tradición oral que se hereda de genera­ción en generación. Y es que todos los hijos las hemos escuchado toda la vida. Se trata de las principales frases que utilizan las madres para regañar a sus hijos en determinada situación.

“Te doy tres para que te sientes”, “Te voy a regalar con el señor del costal” o “Esta casa no es hotel” son sólo algunas de las más populares entre las mamás, de acuerdo a una encuesta realizada por la consultora Grupo Impacto Inteligente 360º, durante el mes de septiembre pasado.

Según la consultora, la frase “cuando tengan hijos se van a acordar de mí” es la más socorrida por las mamás cuando se trata de chantajear a los hijos, con el 76% de las menciones.
A continuación les presentamos las respuestas más utilizadas por las mamás en diferentes situaciones:

1. ¿Cuál es la frase más común que las mamás dicen para que el niño ya no esté de latoso?

Te doy 'tres' para que te siente: 43%
Estáte quieto, parece que tienes chinches en las pompas: 34%
Te estás o te estoy: 10%

2. Cuando los niños hacen berrinche…

Cállate o te doy para que llores con ganas: 38%
Pero deja que venga tu padre: 31%
Te voy a regalar al señor del costal: 19%

3. Si los hijos no han recogido su cuarto las mamás les dicen:

Si no limpias no sales: 43%
Te encanta vivir en el mugrero: 32%
Limpia porque aquí no hay sirvienta: 14%

4. Si los hijos no quieren obedecer a las mamás ellas les dicen:

Mientras vivas en esta casa se hace lo que yo diga: 48%
Un día me vas a matar de un coraje: 21%
Lo haces porque soy tu madre y punto: 20%

5. ¿Qué dicen las mamás cuando los hijos llegan tarde?

Esta casa no es hotel: 48%
Vaya, hasta que te acordaste que tienes madre: 24%
Que te adopten en casa de tus amigotes: 14%

6. ¿Cuáles son las frases más comunes que utilizan para chantajear a los hijos?

Cuando tengas hijos te vas a acordar de mi: 76%
Todo lo que he hecho por ustedes y vean como me pagan: 9%
Un día se van a levantar y no me van a encontrar: 5%

Pero... ¿realmente funcionan?

De acuerdo con Mauricio Rodríguez Naime, psicoterapeuta gestalt, este tipo de frases son tan típicas en los hogares mexicanos que el simple hecho de decirlas ya no basta para corregir a los menores. “Para lograr un cambio de actitud en los hijos lo importante es el contexto en que se dicen. Las palabras son sólo una vía para educarlos, pero hay que tener coherencia entre lo que se dice y cómo se actúa”, aseguró.

El especialista agregó que es recomendable abrir varios canales de comunicación entre padres e hijos para corregir los defectos. “Si lo rega­ño por algo, pero después me ve que yo mismo hago eso, las palabras que le dije se nulifican”, finalizó.