La mente detrás de los ataques extremistas contra Occidente, líder del grupo Estado Islámico, murió cuando supervisaba operaciones en el norte de Siria, anunció el violento grupo.

La agencia noticiosa Aamaq, afiliada al Estado Islámico, informó que Abu Mohammed al-Adnani sufrió "martirio cuando supervisaba las operaciones para rechazar las campañas militares en Alepo". No entró en detalles acerca de cuándo y cómo murió.

El Ministerio de Defensa de Rusia dijo el miércoles que al-Adnani murió a raíz de una incursión aérea rusa. La rama de inteligencia, dijo el ministerio en un comunicado, confirmó que una incursión aérea rusa en la provincia de Alepo había matado a 40 milicianos, incluido el vocero del grupo radical.

El secretario de prensa del Pentágono, Peter Cook, dijo el martes que un ataque aéreo estadounidense tuvo como blanco a al-Adnani en la ciudad de al-Bab, al noreste de Alepo. Dijo que Estados Unidos "evalúa los resultados del ataque".

Su muerte es un fuerte revés para el grupo extremista, que está en retirada en Siria e Irak.

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Al-Adnani, cuyo verdadero nombre es Taha Sobhi Falaha, exhortaba constantemente a realizar ataques en los países occidentales, lo cual tuvo su sangrienta culminación en los ataques coordinados del 13 de noviembre en París a una sala de conciertos, un estadio y varios restaurantes y bares, con un saldo de 130 muertos y cientos de heridos.

Era sirio, nacido en la provincia norteña de Idlib y se cree que tenía poco menos de 40 años. Se sumó a la red terrorista Al Qaida en Irak, un precursor del Estado Islámico, después de la invasión de 2003 encabezada por Estados Unidos.

A fines de junio de 2014, proclamó la instauración de un califato, o estado islámico, en partes de Siria e Irak bajo la conducción de Abu Bakr al-Baghdadi, para el cual exigió la lealtad de los musulmanes en el mundo.

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