El gobierno de España decidió llamar a consultas a su embajador en Damasco, Julio Albi, ante la inseguridad que vive el país y el incremento de la represión contra la población civil en los últimos días en Siria.

Asimismo, se va a convocar al embajador sirio de manera urgente al ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación para trasladarle en persona la condena por las actuaciones de las fuerzas armadas y de seguridad sirias.

Con esta decisión, España se suma a otros países de la Unión Europea (UE) como Reino Unido, Francia e Italia. Estados Unidos decidió el cierre de su oficina diplomática.