Verónica Picos Bastidas, de 22 años, alcanzó a llamar a una amiga antes de morir. Ella es una de las seis mujeres que fallecieron en el incendio de una tienda Coppel, en Culiacán, Sinaloa, pues quedaron atrapadas en el inmueble porque no había salidas de emergencia y las únicas puertas para abandonar el lugar estaban encerradas con llave, publicó El Debate.

Un incendio que comenzó poco antes de la medianoche del martes 9 de noviembre en la capital de Sinaloa, y que los bomberos demoraron más de tres horas en apagarlo, ha dejado al descubierto la falta de rigor en las inspecciones de protección civil a los establecimientos del lugar.

El papa de "Vero", como le decían, dijo que su hija pudo llamarle a una amiga cuando la tienda estaba siniestrada. De acuerdo a la declaración del del señor Antonio Picos, las últimas palabras de la joven fueron: "Me ahogo, me ahogo; la tienda se está quemando", pidió de inmediato que llamaran a los bomberos.

Comentó que los encargados de la tienda siempre la dejaban a ella y a sus compañeras bajo llave, pues su labor era la de levantar el inventario, por eso, aunque Verónica hubiera querido salir no habría podido.

El señor afirmó que la noche del incendio era el último que su hija trabajaba de noche, pues cubría a una amiga con incapacidad maternal que apenas había regresado apenas tres días antes a trabajar y que también murió.

Se despidió de sus dos hijos

"Se despidió con un beso de sus dos hijos y se fue a trabajar", expresó Blanca Delgado, madre de Claudia Janeth Bernal Delgado, quien falleció también en el siniestro.

"Yo quería entrar y sacar a mi hija, Me les metía a los del Ejército; luchaba con ellos para que me dejaran entrar. Yo quería sacar a mi hija pero ni los bomberos podían hacer nada. Estoy viviendo un gran dolor, una pesadilla", recordó la señora Blanca.

Dijo que fue un amigo de Claudia, Luis A., quien le aviso que la tienda se estaba quemando, "no debieron haberlas dejado encerradas como animalitos, estaban indefensas. En esa tienda no había puerta de emergencia, tampoco alarma y las puertas estaban cerradas con candados".

Luis fue el último que habló con su amiga. Janeth le dijo que enviara una patrulla porque el inmueble se estaba incendiando. "Le dije 'quiebra un cristal'", pero ella me contestó que no había. En una segunda llamada, la joven le dijo que no podía respirar, pues había mucho humo.

Por si fuera poco, a un bombero que estaba intentando sofocar el incendio le robaron el auto. Ramón Padilla llegó en un vehículo Tsuru y lo estacionó en una de las calles aledañas al siniestro, cuando le avisaron que ya no estaba.

Sí estaban bajo llave: Coppel

El director comercial de la empresa Coppel, Manuel García Félix, confirmó que las seis mujeres que murieron estaban encerradas, mientras realizaban un inventario nocturno.

Dijo que había un coordinador del equipo que tenía la llave de la tienda, pero se desconoce por qué no se encontraba en el lugar.

Señaló que sí había una puerta de emergencia en el estacionamiento, a pesar que los bomberos y en diferentes fotos de los medios se veía que estaba cerrada.

García Félix informó que las familias de las víctimas serán apoyadas por el corporativo.

Las víctimas son: Rosa Imelda Celis, Carmen Selene Moreno, Ariana López Soto, Verónica Picos Bastida, Claudia Janet Herrera Delgado y Perla Zapata, todas ellas tenían entre  24 y 26 años de edad.