Miguel García saca su tablet para escribir “Dentista: jueves a las 19:00 horas”. Está orgulloso de su gadget, lo compró hace meses para simplificarse la vida. “La necesitaba para organizarme”, dice. ¿Lo logró? No, pero lo intenta.

La razón de su compra es su subconsciente. De acuerdo a estudios de Neuromarketing, 70% de las decisiones se realizan de forma subconsciente; 25%, emocionalmente y 5%, racionalmente.

“Cuando la gente compra o toma una decisión, como casarse o ir al cine, se pensaría que la mayoría lo hace de forma racional, que se evalúan las diferentes posibilidades y opciones; pero con los métodos de neuromarketing, se ha descubierto que más del 80% son decisiones emocionales y subconscientes”, señaló el doctor Jaime Romano, de Neuromarketing.

De acuerdo con el especialista, a lo largo de más de ocho años en que ha aplicado esta técnica, la razón se encuentra lejos en la mayor parte de la toma de decisiones; lo que influye en ello son las experiencias y vivencias de la persona (el subconsciente) o la emoción.

Por ejemplo: la aversión al fracaso puede ser un detonante que determina una elección. “Todos queremos un poquito más de bienestar o queremos evitar ciertos dolores y en ese sentido nos vamos acercando en una opción hacia otra.

“Me atrevería a decir que no podemos tomar una decisión sin emoción”, explicó Álvaro Ramírez, director de Carrera de la Licenciatura en Psicología Organizacional en el Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México

Miguel realizó su compra cuando se inscribió a su maestría y las tareas combinadas con el trabajo lo hicieron tomar una elección. Aunque reconoce que aún con el gadget la organización se ha vuelto otro pendiente.

Sin embargo, de acuerdo con Álvaro Ramírez, las emociones no son factores negativos en las decisiones. Recomienda que lo más importante es reconocer que cuando se toma una decisión, se está influido por las emociones.

Neuronas se conectan al marketing

Consiste básicamente en registrar la actividad cerebral, o sea, se colocan sensores, electrodos, sobre el cráneo.

Se registra la actividad del cerebro y otras variables del cuerpo, como son las frecuencias cardiaca y respiratoria, así como la temperatura corporal.

Esto nos permite conocer, analizar y formar patrones acerca de cómo la gente responde ante ciertos estímulos y, con base en los resultados, estudiar todo el proceso de compra y de toma de decisiones del público.

Se trata de una metodología, bien sistematizada, que hemos desarrollado a lo largo de más de ocho años y que ahora se ha convertido en una empresa.