Manuel Martínez, ex director del Centro de Investigación en Energías (CIE) de la UNAM, planteó el cierre de la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde, porque la tragedia de Japón demostró que se rompieron todos los supuestos de máxima seguridad.

Entrevistado en el marco de la visita que el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, realizó al CIE, señaló que desde el punto de vista de análisis de riesgo “no es un riesgo aceptable para México tener un reactor como Laguna Verde operando en este momento”.

El actual investigador del CIE, acerca del debate generado sobre las nucleoeléctricas en el mundo, alertó que “los expertos nos habían dicho que hay cinco ‘nuncas’ que se rompieron ahora en Japón”.

Fue falso que nunca un terremoto iba a estropear una central nucleoeléctrica; que nunca un tsunami iba a estropear la central nucleoeléctrica; que nunca iba a salir material radioactivo de donde se guarda, de las albercas donde se almacena.

Dijeron que nunca se iba a volar el segundo contenedor del edificio externo de una central nuclear, que esa era la diferencia entre Chernobyl y la tecnología occidental, y que no habría radiación de las barras de combustible nuclear en operación que salieran a la atmósfera.

Frente a esos cinco “nuncas”, la comunidad de expertos del ramo tiene que explicar claramente un programa nucleoeléctrico para México, como el que está planteando la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y si es necesario o no.

“La posición de nosotros es que se debería cerrar Laguna Verde, que exclusivamente produce tres por ciento de la electricidad que consume el país”, expresó.

“CFE tiene el sistema eléctrico nacional, una capacidad en exceso de 40 por ciento, entonces si cerráramos Laguna Verde el país no sufriría para nada y yo creo que es necesario cerrarla en forma temporal, porque el reactor que utiliza es del mismo tipo de los que se utilizaron en Japón”, comentó.

En materia ambiental, la única ventaja que tiene una nucleoelétrica es que no emite el Bióxido de Carbono (CO2) como cualquier fuente de energías renovables.

Abundó que en todo lo demás existen problemas: al aire, al suelo, en el agua, la biodiversidad. “Si se quiere hacer un desarrollo sustentable del país se tiene que basar en las energías renovables y no en la nucleoelectricidad”.