Encerrados en la prisión Ayer Molek, una de más duras en Malasia, tres hermanos mexicanos viven en la zozobra porque podrían morir ahorcados, pues están acusados de narcotráfico. Aún así, siguen preguntando cómo va el país y si las Chivas llevan un buen paso en el torneo local, publicó Milenio.

José Regino, Luis y Simón González Villarreal fueron detenidos junto al singapurense Lim Hung Wang y al malayo Lee Boon Siah en 2008, cuando se encontraban en una fábrica de la región de Johor, estado al sur de Malasia, donde las autoridades hallaron más de 29 kilos de metanfetaminas, con un valor de 15 millones de dólares.

Desde hace tres años están arrestados y sin apoyo consular, a decir de los mismos detenidos y de su defensor Kitson Foong, quien pidió a las autoridades mexicanas apoyar a sus ciudadanos, pues los hermanos González Villarreal no hablan ni inglés ni malayo.

Nativos de Sinaloa, los tres hombres lucen barbas largas, grandes ojeras y poco peso. Visten de morado, el uniforme de reclusión . Dentro del centro penitenciario están separados y sólo una vez a la semana se pueden ver, el resto del día conviven con personas que no hablan su idioma.

Saben que su caso va mal, pues "el juez no cree en nosotros. Es muy duro", explica uno de los detenidos sobre Mohamed Zawawi, a quien se le conoce como el "Juez soga", por su dureza de sus sentencias contra las personas acusadas de narcotráfico.

¿CÓMO VAN LAS CHIVAS?

Aunque el 27 de abril tendrán una audiencia vital para salvar la vida o la confirmación de que serán los primeros mexicanos en morir ejecutados en Asia, piden información sobre lo que ha pasado en estos tres años en México.

¿Cómo van las Chivas?, pregunta José Regino, de 36 años. Tanto él, como Simón, de 33, y Luis, de 47, no ocultan su temor, pero sobre todo la molestia porque su caso no fue conocido en México hasta apenas este mes.

“¿En serio no saben nada de nosotros en México? ¿No hubo un comunicado? ¿El gobierno no dijo nada? ¿El embajador?”, pregunta Simón, con un dejo de molestia. Al conocer que en nuestro país no se hablaba sobre ellos, se toman la cabeza y se ven aún más deprimidos.

Regino es enfático: "Esto va a la deriva", pues representantes de la embajada no se han presentado ni una sola vez, ni siquiera cuando fue su juicio ante la Corte. Sin conocer bien su caso, piensan que si son condenados por narcotráfico podría haber un artilugio legal para purgar condena en México, situación que no está concebida en las leyes malayas.

¿AGARRARON A EL CHAPO?"

El tiempo no transcurre en Ayer Molek. Los tres sinaloenses quieren saber qué ha pasado en su país y comienzan con las preguntas. Quieren saber cómo le fue a México en Sudáfrica 2010 (Argentina lo eliminó en octavos), cuestionan el rumbo del país (34 mil muertos en la lucha contra el narco).

Respecto a los capos que han caído, después de escuchar que murió Ignacio Coronel, Arturo Beltrán Leyva, las detenciones de Édgar Valdez Villarreal, "La Barbie", entre otros, José Regino pregunta: "¿Y al Chapo?".

También cuestionan sobre su estado, Sinaloa, y apenas creen que el PAN gobierne la entidad y mucho más cuando Mario López Valdez es el ejecutivo local, pues ellos lo conocieron como un priista recalcitrante.

SRE ORDENA SEGUIR EL CASO

Tras dar a conocer el caso, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ordenó a la embajada de México en Malasia contactar al abogado de los ciudadanos, Kitson Foong, para darles asistencia consular.

Negaron que dejaran a los acusados a la deriva, pues tuvieron al menos cuatro intervenciones, pero la familia de los sinaloenses fue la que solicitó un defensor por su cuentan. Aún así, están en la disposición de ayudar y proveer un interprete para el caso.