La delegación mexicana aprovechó su terreno, sus condiciones y el apoyo de su afición para registrar el mejor desempeño deportivo en su historia de los Juegos Panamericanos.
Más allá de las cualidades o halagos que existan para reconocer el trabajo de los anfitriones, hay estadísticas de fondo que exhiben un crecimiento y una determinación por parte de los aztecas, elemento que construye un futuro prometedor para los juegos olímpicos de Londres.
El cuerpo de atletas mexicanos redondeó el torneo con un total de 133 medallas (42 de oro, 41 de plata y 50 de bronce). Dicha cifra superó con facilidad el récord que se había impuesto hace 16 años, en el certamen de Mar de Plata, Argentina.
Es relevante exponer que previo al arranque de los XVI Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Bernardo de la Garza Herrera, estimó que la Delegación Mexicana recibiría e 23 medallas de oro y rebasaría las 80 preseas totales en la justa continental.
Claramente, los atletas mexicanos tenían otras ideas en mente.
Parte esencial del éxito surgió por el alto rendimiento en varias disciplinas. Dentro de los galardones que dieron forma a la nueva marca, habría que comenzar con la contundencia en el sector de clavados. Para dicha práctica, los mexicanos “se robaron el show”, amarrando medalla dorada en todas las competencias posibles.
La siguiente disciplina que se dominó fue la gimnasia, donde la jalisciense Cynthia Valdez conquistó una cantidad espeluznante de medallas (10). Mientras tanto, en la rama varonil, el gimnasta Daniel Corral recaudó dos de oro.
La lista de éxitos continúa Paola Longoria, dama que colgó tres premios en el racquetbol, y la novata Marisol Romero, quien se coronó en los 5 y 10 mil metros. Otro individuo que se ganó el apoyo de los simpatizantes fue Juan Luis Barrios, primer lugar en los 5 mil metros de atletismo.
El futbol varonil se suma a la categoría de pruebas superadas. El conjunto comandado por Luis Fernando Tena arrancó el torneo un tanto flojo, pero mostró mejor nivel en las instancias cruciales. El plantel cumplió con su papel de favorito y se vistió de oro gracias a su victoria sobre Argentina en la final.
En conclusión, México entregó más alegrias que decepciones en su papel de local. Es evidente que el trabajo no está terminado, pero por lo pronto, nuestros atletas merecen un aplauso y una cordial felicitación.

























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