Como un referente mundial en la conservación y salvaguardia del patrimonio, y una potencia cultural, fue definido México por diversos expertos reunidos durante el Coloquio Internacional "La Transmisión de la Tradición para la Salvaguardia y Conservación del Patrimonio Cultural".

En Campeche, representantes de 11 países de Europa, Medio Oriente y América Latina, se dieron cita este fin de semana con el compromiso de consolidar un “frente común” para avanzar en la conservación y transmisión del patrimonio cultural inmaterial, de acuerdo con la Convención de 2003 de la UNESCO, que el próximo año celebrará su décimo aniversario.

Víctor Marín, director de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y El Caribe de la UNESCO, con sede en La Habana, subrayó que “no podemos abstraernos de que México es un país que tiene 31 sitios inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial, y siete elementos en la de Patrimonio Inmaterial”.

Es, dijo, “un país constante y sistemático, que no sólo se preocupa por nominar y catalogar su patrimonio, sino por gestionarlo, salvaguardarlo, trazar planes y crear redes para su conservación y difusión”, detalla el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El experto destacó que “el hecho de que México convoque y realice estos foros, abona el camino para emprender entre todos un frente común para la salvaguardia y la transmisión del patrimonio”.

En su oportunidad, Fernando Villafuerte, director del CRESPIAL, con sede en Cuzco, Perú, coincidió en señalar que México es un referente en la salvaguardia y conservación del patrimonio, y reconoció la labor de las autoridades mexicanas y la sociedad en la valoración de los patrimonios material e inmaterial.

“Advierto un profundo cuidado de los bienes materiales en México. Las autoridades mexicanas han tenido desde siempre una mirada especial hacia el pasado, como un recurso para la construcción de la nacionalidad, de la identidad mexicana”, anotó.

Lo anterior, aseguró, “ha estado acompañado de una antropología que ha puesto en el centro de las discusiones y de la valoración social, lo que hoy conocemos como patrimonio inmaterial; en esos dos ámbitos, México, es sin duda un referente”.

Igualmente, reconoció la labor del INAH, que dijo “ha estado desarrollando una línea de reflexión en torno de lo que significa la salvaguardia, conservación y protección del patrimonio frente al crecimiento del turismo”.

El director del CRESPIAL se pronunció por abrir espacios de reflexión y discusión en torno de las relaciones entre la economía y la cultura; “creo que en una economía de mercado es un tema que no se puede soslayar, y tampoco puede ser objeto de posiciones encontradas”.

A nivel mundial, señaló, el CRESPIAL, con participación del INAH, ha impulsado la concreción de planes y políticas de salvaguardia del patrimonio inmaterial, en el mismo tenor con el que se tienen y discuten planes y políticas referidas al patrimonio mundial (material o edificado).

“Necesitamos pasar del qué hacer al cómo hacer para salvaguardar el patrimonio inmaterial”, manifestó.

En su oportunidad, Francisco López Morales, director de Patrimonio Mundial del INAH, señaló que el mayor reto es cómo hacer un frente para que estas tradiciones se transmitan de generación en generación y no se ponga en riesgo el patrimonio.