La situación económica mundial ha continuado deteriorándose y a pesar de ello, la economía mexicana continúa expandiéndose, coincidieron miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico).

Sin embargo, consideraron también que el balance de riesgos para el avance del país ha empeorado, luego de que el crecimiento de la economía mundial, ha mostrado indicios de debilidad y las emergentes han seguido desacelerándose.

No obstante la fortaleza que ha exhibido la economía mexicana ante el menor dinamismo de la mundial, algunos indicadores prospectivos sugieren que pudiera presentar una evolución relativamente moderada en los próximos meses.

De acuerdo con la Minuta de la Reunión de la Junta de Gobierno del banco central con motivo de la decisión de política monetaria anunciada el 7 de septiembre, el desempeño del país ha sido balanceado y, en particular, se ha derivado tanto del dinamismo de las exportaciones como de la demanda interna.

Los miembros de la Junta señalaron el papel que han tenido la producción y exportación de vehículos en la reanimación económica de nuestro país; así como el crecimiento del consumo estimulado por la expansión del crédito y la mejoría de las condiciones del mercado laboral.

Argumentan que la inversión también ha mostrado una tendencia positiva, lo cual puede estar asociado a una alta utilización de la capacidad instalada y a las más amplias opciones de financiamiento.

La mayoría de los miembros de la Junta coincidió en que, a pesar de lo anterior, el balance de riesgos para el crecimiento se ha deteriorado, debido al aumento en los riesgos a la baja para la economía mundial y, en particular, en lo que corresponde a la de Estados Unidos.

No obstante, mencionan que el balance de la economía mexicana permanece sin cambio y argumentó que los indicadores prospectivos se mantienen estables y en terreno positivo.

Además de que los analistas han ajustado al alza el pronóstico de crecimiento para 2012.

Asimismo, enfatizaron que si bien el balance de riesgos en general se ha deteriorado, no debe descartarse la posibilidad de que se acelere el crecimiento el año entrante en caso de materializarse algunas reformas estructurales.

A su vez, agregaron que el incremento que ha presentado la inflación general en los últimos meses, se originó por la ocurrencia de choques de oferta inesperados, cuyo efecto sobre la inflación se anticipa será transitorio.

Los miembros de la Junta de Gobierno consideraron que los riesgos para la inflación en el corto plazo empeoraron y coincidieron en que persisten riesgos a la baja para la inflación para el mediano plazo.

Sin embargo, pese a coincidir en que la inflación genera un costo para la sociedad, señalaron que si el Banco de México (Banxico) se muestra complaciente con esta, se puede perder credibilidad y con ello aumentarían los costos de implementación de la política monetaria.

Enfatizaron que es importante hacer un uso prudente de los instrumentos de política monetaria ya que ésta podría no ser el mejor medio para enfrentar ciertos choques.

Por lo que un miembro aclaró que de utilizarse la política monetaria para combatir choques transitorios a los precios, ésta podría resultar muy restrictiva, lo que ocasionaría costos a la economía y una pérdida de credibilidad. Por lo tanto, señaló que es importante realizar un diagnóstico adecuado de las fuentes inflacionarias.

Finalmente, todos los miembros de la Junta indicaron que el Banxico deberá vigilar los determinantes de la inflación para ajustar oportunamente la postura monetaria para alcanzar el objetivo de inflación al menor costo posible.

Además de que sólo actuará en caso de observarse presiones inflacionarias que puedan contenerse a través de la política monetaria y estará atenta al comportamiento de las expectativas de inflación de mediano y largo plazo y a las perspectivas de crecimiento mundial.