A 19 días de haber quedado atrapados, los 33 mineros aprisionados a 700 metros de profundidad vivirán lo más cercano al infierno en la tierra.

Según el doctor James Thompson, psicólogo y codirector de la Clínica de Estrés Traumático de la Universidad de Londres, el espacio reducido, oscuro extremadamente caliente y en condiciones sanitarias precarias dañarán las relaciones de los mineros y sus mentes.

Por otra parte, el experto Pedro Arcos, citado por la BBC, los principales retos para los mineros serán psicológicos y para superarlos tendrán que mantener contacto con sus familias y recordarles que están haciendo todo lo posible para sacarlos.

En estas situaciones, surgen líderes naturales que, desde el primer momento, toman la iniciativa y conducen al resto a un lugar seguro, los organiza y conforta.