El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que la nueva Estrategia Nacional para el Control de Drogas ofrece una respuesta balanceada al problema de las drogas en el país.

La estrategia, la primera de su tipo implementada por el gobierno de Obama, contempla acciones para atacar el consumo y la demanda interna de drogas, así como acciones para fortalecer la cooperación internacional contra el narcotráfico.

La estrategia establece cinco objetivos encaminados a reducir la demanda de drogas y que el gobierno espera puedan ser alcanzados en los próximos cinco años.

Al frente de esas metas destaca la de reducir el consumo de drogas en 15 por ciento entre los jóvenes y 10 por ciento entre los menores de edad y en el número de consumidores crónicos en 15 por ciento.

También busca reducir en 15 por ciento los incidentes relacionados al consumo de drogas, en especial los casos de personas que conducen vehículos bajo la influencia de drogas en un 10 por ciento.

Obama consideró que al incrementar la prevención basada en programas comunitarios, ampliando el tratamiento, fortaleciendo la ley y "trabajando con nuestros socios globales, reduciremos el uso de drogas y el enorme daño que causan a nuestras comunidades".

Eso permitió la elaboración de una estrategia que incorpora aspectos tradicionales de esa lucha como la prevención y el combate, y otros más diversos como el económico, relaciones exteriores, reforma de salud y seguridad pública, apuntó.

La estrategia destaca el abuso de los medicamentos prescritos como uno de los crecientes retos en este frente, el cual se ha manifestado en un mayor número de muertes cada año debido a sobredosis.

En su nuevo informe la Casa Blanca reconoció la necesidad de fortalecer la cooperación con sus aliados para atacar el flujo de drogas, dinero producto de ese comercio ilícito, y precursores químicos.

En ese sentido indicó la importancia de impulsar y apoyar la adopción de cultivos alternativos en los países productores.