A poco más de un año de haber sido declarada la "primera pandemia del siglo" el 11 de junio de 2009, La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, decidió levantar la alerta sanitaria y avanzar a una fase post-pandémica, en la que recomienda a los Estados continuar con la vigilancia y la vacunación.

"Tuvimos suerte de que la pandemia fuera menos virulenta de lo que nos esperábamos el año pasado; tuvimos suerte de que el virus no mutara", subrayó.

El Comité de Emergencia hizo su recomendación al observar que no hubo brotes de la enfermedad durante los periodos de verano en ninguno de los dos hemisferios, lo que contrasta con los casos del año pasado registrados fuera de la temporada de gripe.

Por otra parte, Chan señaló que el nivel de gravedad de la enfermedad causada por el virus bajó de intensidad y su comportamiento es similar al de la gripe estacional.

Señaló que los nombres de los 15 expertos miembros del Comité de Emergencia, que hasta ahora se han mantenido en secreto, serán publicados más tarde el día de hoy.

Hasta el momento, según datos de la OMS, la pandemia de influenza ha provocado la muerte de 18 mil 449 personas en 214 países, y su ritmo de propagación y severidad ha decrecido considerablemente desde principios de este año.

En el periodo post-pandémico puede registrarse una elevada transmisión del A/H1N1 en brotes locales de diversa magnitud. Esa es la situación que se observa ahora mismo en Nueva Zelandia, y que puede darse en otros lugares, expuso.

Indicó que las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias de India y Nueva Zelandia en lo que se refiere a vigilancia, detección, tratamiento y vacunación son un modelo de la respuesta que otros países quizá tengan que dar en el periodo post-pandémico inmediato.