El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) alertó hoy de que al menos mil 600 personas han muerto y 10 millones están gravemente afectadas por las recientes inundaciones en el país asiático, cifra que aún puede aumentar debido a los pronósticos de lluvias para los próximos días.

En un comunicado difundido hoy, el CICR alertó de que el gobierno pakistaní eleva el número de damnificados a diez millones, mientras que las estimaciones de la ONU durante el fin de semana eran más de seis.

Según el CICR, las lluvias persistentes en el noroeste menoscaban los esfuerzos de reconstrucción de infraestructuras y ralentizan la distribución de alimentos y equipos de supervivencia, circunstancias que hacen aumentar el número de damnificados.

Al menos 500 mil personas se han quedado sin hogar en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (noroeste) y buscan cobijo en algunos de los campamentos provisionales provistos por las agencias humanitarias o entre los escombros de edificios devastados por las inundaciones.

"Junto a la Media Luna Roja de Pakistán, estamos distribuyendo comida, tiendas de campaña y material para los desplazados, pero las fuertes lluvias aumentan la demanda de asistencia humanitaria", afirmó Michele Ungaro, ingeniera del CICR, desde Peshawar (noroeste del país).

Uno de los principales problemas es la contaminación del agua en las zonas más afectadas, entre ellas la ciudad de Dera Ismail Khan -en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa-, situación que ha provocado la eclosión de enfermedades digestivas, como diarreas agudas, y respiratorias.

"Además, de acuerdo con los pronósticos meteorológicos, esta zona aún enfrenta cinco días más de lluvias monzónicas", señala el CIRC.

Por el momento, la Media Luna Roja de Pakistán, con el apoyo del CIRC, ha proporcionado asistencia a más de 18 mil personas de las zonas más afectadas, aunque muchas de las entregas se han visto retrasadas por las fuertes lluvias, que imposibilitan acceder a las áreas más remotas en helicóptero.

Las lluvias monzónicas que dejaron atrás este dramático escenario están haciendo subir ahora el caudal del río Indo, que ya está causando estragos en el sudeste de un país que tiene cerca del 15 por ciento de su territorio -120 mil kilómetros cuadrados- anegado, según fuentes oficiales.