Toda una tradición...
Jesús Becerril trabaja restaurando niños Dios desde hace 10 años en este mercado.
El tiempo de restauración depende del daño, pero va de entre los 10 minutos hasta las dos horas.
Variedad en los vestidos
Cada padrino elige el que más le guste. Es común que las familias arropen a sus niños como diferentes santos, pero hay quienes los visten de indígenas, doctores, y hasta bomberos.
Los olvidados
Algunas de las figuras que llegan al mercado para ser reparadas, son olvidadas esperando a que regresen sus padrinos.






















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