La Agencia de Protección al Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) autorizó que la petrolera British Petroleum (BP) utilice químicos en el lecho marino para combatir el petróleo que sigue saliendo del ducto dañado, tras la explosión de la plataforma Deepwater Horizon en abril pasado.

Luego de un intento fallido más para taponar la fuga, el secretario del Interior de los Estados Unidos, Ken Salazar, confirmó que la firma inglesa tuvo problemas para insertar un tubo de contención, según informó La Jornada.

Las medidas para detener el hidrocarburo no han servido, y ahora la EPA le permitió a la BP el procedimiento para esparcir químicos en el fondo marino, directamente a la zona de las fugas.

La sustancia química espera convertir el crudo en un líquido menos lastimoso para el ambiente y más ligero antes de que llegue a la superficie del mar.

Este procedimiento sólo se había permitido en la superficie marina, además de que sí presenta daños al medio ambiente, comentó la vocera de EPA, Lisa Jackson.

Sin embargo, es menos dañino que el petróleo, aunque es una técnica de la cual no se ha explorado lo suficiente. Aun así, la agencia ambiental decidió permitir el uso, luego de consultar a expertos.

Hasta el momento, según cifras de la British Petroleum, se han vertido 1.8 millones de litros de la sustancia dispersante Corexit, con la cual se busca atenuar el daño ecológico en el Golfo de México.