El primer ministro tailandés Abhisit Vejjajiva rechazó hoy la exigencia de miles de opositores del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura (FUDD) de renunciar al cargo, pese a las protestas que iniciaron desde el pasado viernes.

Unos 90 mil miembros del (FUDD), conocidos como "camisas rojas" y que apoyan al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, derrocado en 2006 en un golpe militar, mantienen su ultimátum al Gobierno para que convoque a elecciones anticipadas.

Los opositores plantearon su demanda este viernes, cuando desde varias zonas de Tailandia iniciaron su marcha hacia la capital, y la víspera dieron 24 horas para que sea atendida.

Este lunes los camisas rojas a bordo de automóviles, camionetas y motocicletas, se dirigen a la sede del 11 Regimiento de Infantería, donde el jefe del gobierno tailandés coordina las respuestas al movimiento, a fin de presionar para que su demanda sea atendida.

"Los protestantes piden la disolución del Parlamento hoy. La coalición estima que esta demanda no puede ser aceptada", dijo el primer ministro en un mensaje emitido por todas las televisiones públicas del país, reportó la prensa tailandesa.

"He reafirmado que mi gobierno surgió de una elección en el Parlamento y fue apoyado por una mayoría de diputados. El caos no será provocado por el gobierno y quiero tranquilizar a la población diciéndole que seguiremos trabajando", agregó Abhisit, en el enésimo capítulo de la crisis política que vive desde hace cuatro años el país asiático.

La crisis comenzó en 2006, cuando Thaksin –muy popular en el campo- fue derrocado por un golpe militar, y desde entonces las protestas a favor y en contra de este hombre de negocios se han sucedido en el país.

El gobierno tailandés ha desplegado a unos dos mil soldados para evitar posibles incidentes, mientras tres helicópteros están listos para evacuar a los miembros del gobierno si las protestas llegan a la sede del Ejecutivo.