Aunque la percepción ciudadana es que las calles del área metropolitana están en mal estado, desde septiembre de 2009 existe la Ley para la Construcción y Rehabilitación de Pavimentos, que ayer cuatro alcaldes metropolitanos solicitaron modificar.

La ley fija las características de los materiales a emplear en el asfaltado y recarpeteo de calles y avenidas y el proceso para hacerlas más duraderas y seguras; sin embargo, ediles priístas solicitaron que se reforme el artículo 20 de la legislación y se considere el nivel de tráfico en las arterias, así como su superficie, para de ahí establecer las normas en materiales y procedimientos.

También contempla dar facultades a los alcaldes para que determinen el catálogo de los materiales a emplear.

El concreto es mejor que el asfalto y la rugosidad debe ser adecuada para que beneficie la adherencia de las llantas. El asfalto que se utiliza y lo que está debajo no está completamente compactado, de tal forma que cada que llueve se hacen los baches y pozos. La calidad del pavimento no es el adecuado, porque suben el nivel del piso de tanto que repavimentan.