El Vaticano considera la designación del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de la occidental Guadalajara, como delegado del Papa Benedicto XVI para la refundación de los Legionarios de Cristo.

El vaticanista Sandro Magister aseguró este lunes en un artículo en la prensa italiana que el nombre del purpurado fue propuesto por los visitadores apostólicos de la Legión, durante el encuentro que sostuvieron en Roma este fin de semana.

Además, estima posible que no habrá "ninguna indulgencia" con ese "sistema de poder" reepresentado por los Legionarios de Cristo, lo que se traducirá en la destitución de su actual cúpula, comenzando por su director general Álvaro Corcuera y el vicario general Luis Garza Medina.

Añadio que "en la reunión se discutió esto. Se describieron las condiciones que se requieren para esta tarea. Y se ha explicitado un nombre, uno solo hasta ahora, el del cardenal mexicano Juan Sandoval Iñiguez, arzobispo de Guadalajara", escribió.

Sandoval conoce bien a la congregación fundada por Marcial Maciel, la cual tiene en México su patria histórica, además de que es el titular en la capital italiana, como purpurado, de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, propiedad de los Legionarios.

Magris aseguró que "jamás se ha mezclado con ellos ni con sus complots, ni con Maciel ni con los actuales dirigentes. Tiene 77 años y está a punto de abandonar el gobierno de su diócesis por haber superado el límite de edad, por eso podrá dedicarse en forma plena a la causa".

Recordó que en El Vaticano es miembro de la Congregación para los Religiosos, de la Congregación para la Educación Católica y de la prefectura para los Asuntos Económicos de la Santa Sede.

"Además, forma parte de la Comisión cardenalicia de vigilancia del Instituto para las Obras Religiosas. Se lo considera una persona muy resuelta y de segura confiabilidad", sostuvo Magister.

El sábado último la oficina de información de la Sede Apostólica publicó un extenso comunicado que resumió las conclusiones de la reunión sostenida el 30 de abril y 1 de mayo por autoridades de la Curia con los cinco obispos visitadores de los legionarios.

Según Magister ese documento fue "severísimo" y "sin precedentes" al juzgar el "sistema de relaciones" elaborado en torno a Maciel, sobre el "silencio de los que estaban a su alrededor" y sobre el "mecanismo de defensa" de su vida indigna.

El periodista además estableció que al afirmar que "gran parte de los Legionarios estaban a oscuras respecto a esa vida" el documento sostuvo implícitamente que algunos sabían lo que ocurría.

Respecto a Corcuera y Garza añadió que "es totalmente ilusorio que el hacha pueda perdonar a los dos jefes supremos", y aseguró que correrían la misma suerte de ser destituídos los directores territoriales de la Legión.

"Con mucho realismo, el documento de trabajo sobre el cual se discutió no daba por seguro el buen éxito de la obra de reconstrucción que la Legión deberá llevar a cabo. Respecto al futuro, utilizó la palabra apuesta", reveló.

"De los 800 sacerdotes de la Legión hoy sólo son cerca de 100 los que ya actúan conscientemente para recorrer un camino de profunda revisión. La mayor parte todavía están perturbados y traumatizados por lo que se ha conocido del fundador".