El pasado 20 de noviembre, en el marco deuda de las megamarchas por el caso Ayotzinapa en la Ciudad de México, un usuario subió a redes sociales la foto de un camión del Ejército mexicano con hombres vestidos de civiles.

De inmediato, se acusó de ser infiltrados del gobierno y que irían a “reventar” la marcha civil y las manifestaciones que se efectuaron ese día. 

Después de esa primera imagen, apareció otra donde se ve a un sujeto aventando una bomba molotov durante los enfrentamientos entre protestantes y granaderos en diferentes puntos del Distrito Federal. 

En el comparativo, suponían que el civil que iba en el camión militar era el mismo de la bomba.

Trece días después, Reforma entrevistó al sargento Ezeuiel Escutia Rivera, quien rechazó ser el encapuchado que lanzó el coctel explosivo contra policías, pero reconoció el parecido con el sujeto de la foto, así como que viajaba en el camión del Ejército como civil.

Dijo que el único parecido fue que ambos llevaban sudadera negra, aunque la suya se diferenciaba por tener logotipos “pero no se ven en la foto”. El milita, de 29 años, ingresó al Ejército en 2005 y pertenece al Sexto Batallón de Materiales de Guerra.

Agregó: “esa persona es más delgada, en el tipo de nariz también existe una diferencia, la mía es más pequeña, la de él es aguileña y las cejas de él son completas, no existe parecido ni en la complexión, sólo por la sudadera, porque ni en el pantalón, el míos es más azul”.

Respecto a estar de civil en un camión militar, con número 1502319, Escutia Rivera reconoció que iba en él, acompañado de otros soldados de Materiales de Guerra. “Me empezó a calar el frío, el camión va descubierto y me cubrí, no lo hice con malicia“. La foto fue tomada desde un taxi en Periférico casi en su cruce con Reforma.

Dijo que él y sus compañeros viajaron vestidos de civil, pues fueron citados en el Campo Militar Número 1, para asistir al Campo Marte a la ceremonia de ascensos y recompensas encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto.

“Fue una excepción que viajáramos de civil porque íbamos a una ceremonia por el 20 de noviembre, íbamos como espectadores, no íbamos a participar de manera directa a la imposición de ascensos. En un primer momento, Escutia participaría en los mosaicos en el Zócalo, pero tras cancelarse, fue requerido en Campo Marte.