Integrantes de la Asociación Nacional de la Industria de Discotecas, Bares y Centros de Espectáculos (Anidice) interrumpió una fiesta en la sede de la Canacintra, a la cual calificaron de “clandestina”.

El presidente de la Anidice, Ismael Rivera, convocó a un recorrido por “fiestas clandestinas” para “corroborar la impunidad” con que operan y que se realizan con fines de lucro y sin restricción por parte de la autoridad. El diputado priista Fidel Suárez también hizo el “paseo nocturno”.

Y se encontraron con una sorpresa...En el décimo piso del inmueble de la Canacintra se llevaba a cabo una fiesta donde la mayoría eran jóvenes. Rivera dijo que los chavos pagan un cover de 200 pesos en taquilla y 160 en preventa para tener barra libre hasta las cinco de la mañana.

"Hay que poner mucha atención en este tipo de fiestas clandestinas. Calculamos que en un fin de semana puede haber hasta 30 festejos similares”, expuso.

Ante la llegada de los asociados, fuentes de la Canacintra explicaron que en su edificio sede, ubicado en la delegación Benito Juárez, rentan varios salones a particulares por medio de su área de relaciones públicas.
 
La llegaba abrupta del dirigente y su equipo provocó que la fiesta “terminar en el acto”, lo que derivó en momentos de incertidumbre, pues los jóvenes no se querían retirar del inmueble.

Los asistente, además, eran menores de edad.

El diputado Suárez pidió el apoyo de la policía y de la delegación, pero no llegó el verificador con la orden para entrar y los 20 elementos policiacos sólo custodiaron la salida de los fiesteros.