La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) entregó al Senado un informe de los hechos registrados el 5 de septiembre en Apodaca, Nuevo León, cuando dos integrantes de una familia fallecieron luego de ser baleados por militares.

La dependencia detalló que en dicho incidente, por el cual están detenidos cuatro soldados, no existió agresión en contra del personal militar por parte de la familia, que viajaba en un vehículo sobre la carretera Nuevo Laredo-Monterrey.

Se trata de los militares Cruz Núñez Valdez, Valerio Lucas, José Antonio Rosado Vázquez y Antonio Ramírez Pérez, quienes están acusados del delito de violencia contra las personas causando homicidio, y el juicio lo lleva el juzgado segundo militar.

Dispararon por "incercia"

En el automóvil viajaban integrantes de las familias De León Castellanos y Rodríguez de León, y fallecieron un padre de familia, Vicente de León Ramírez, y su hijo, Alejandro de León Castellanos, de 15 años, además de que hubo cinco heridos, todos ellos civiles.

En el informe, la Sedena precisó que el retén militar se detectó al vehículo, cuyo conductor, al notar la presencia castrense aceleró su marcha, a pesar de las indicaciones para que disminuyera la velocidad, que fueron ignoradas.

Al perseguir al vehículo Malibú, el capitán Núñez Valdez disparó dos veces a los neumáticos para detenerlo, pero tres militares que venían en la parte trasera de la camioneta del Ejército dispararon a la cabina trasera del automóvil.

Por ello, la Sedena aseguró que el capitán Núñez Cruz, al disparar su arma, provocó que por inercia tres elementos que viajaban en la misma camioneta también dispararan al Malibú.

Sostuvo que la Procuraduría General de la República (PGR) y la del estado de Nuevo León turnaron sus indagatorias al fuero militar por razones de incompetencia, y que fueron agregadas a la averiguación previa del Ministerio Público Federal.

Los militares ya están presos

La Secretaría de la Defensa Nacional también precisó que por concepto de indemnización y reparación del daño se pagó a los deudos de los fallecidos la cantidad de 167 mil 783.20 pesos por cada uno, lo que hace un total de 335 mil 566.40 pesos.