Un andaluz será el primer candidato en la historia de España que donará un riñón bajo la figura jurídica del “buen samaritano”, informó Rafael Matesanz, coordinador de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

La denominación de “buen samaritano” se da a aquellas personas que ofrecen un órgano en vida, sin importar a quién va destinado.

El prospecto, ya ha superado las pruebas psicológicas precisas y que ahora está siendo sometido a análisis físicos para garantizar su correcto estado de salud, informó Matesanz.

Esta práctica, anunciada en coincidencia con el Día Mundial del Riñón, ha estado prohibida en España desde que comenzó el sistema de donaciones de órganos.

Pero el pasado mes de noviembre, después de un intenso debate, recibió el visto bueno de la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial de Salud.

El recurso al "buen samaritano", protagonista de una parábola evangélica en la que un hombre atiende a otro que ha sido robado y apaleado, sin conocerle y sin pedirle nada a cambio, tiene una larga tradición en el ámbito anglosajón.

Matesanz ha confesado que esta gente altruista "ha existido en España desde hace mucho tiempo pero siempre se les ha convencido de que no lo hicieran", por cuestiones económicas, de peligro quirúrgico o psicológico.

"Los tiempos han cambiado, esta figura cada vez se da más en los países anglosajones y el riesgo de donar un riñón en vivo ha caído mucho", afirmó el responsable de la ONT, al tiempo que dijo la legislación española da todas las garantías para impedir la comercialización.

Los pasos para elegir a un candidato son: una evaluación psicológica profunda, un examen físico para determinar su estado de salud y, finalmente, que se mantenga el anonimato entre donante y receptor.

"Nuestro nuevo objetivo es alcanzar la media europea, que se sitúa en el 18 por ciento del total", ha concluido, lo que significa que habrá que llegar a más de trescientas donaciones procedentes de personas vivas.