Una serie de temblores sacudieron el lunes la atribulada ciudad neocelandesa de Christchurch, Nueva Zelanda, desplomando por lo menos un edificio de los muchos que sufrieron daño en el sector céntrico y dejó sin servicio eléctrico a miles de usuarios.

Ladrillos se desprendieron de los edificios clausurados en el centro de la ciudad, donde sólo han accedido obreros de construcción despues del terremoto de febrero. Unas 200 personas estaban en el área cuando se produjeron los sismos el lunes y dos de ellas quedaron atrapadas en una iglesia. En total unas diez personas sufrieron lesiones en la ciudad.

"Hemos quedado envueltos en una nube de polvo", dijo el alcalde de Christchurch, Bob Parker, en declaraciones a la Radio Nacional de Nueva Zelanda. "Esto es muy aterrador", agregó.

Por toda la ciudad, la gente escapaba de los edificios en pánico cuando el sismo de 5.2 de magnitud sacudió a la ciudad a la hora del almuerzo, y una hora después otro sismo de 6 grados volvió a producirse, informó el Centro Geológico de Estados Unidos. Otros sismos de menor intensidad también se sintieron.

Tanto en la ciudad central y los suburbios adyacentes, se informó de varios edificios dañados.

"Todas las tiendas se desplomaban", relató Renee Murray, que trabaja en Domino's Pizza en un suburbio. "La mitad del techo se cayó pero la otra mitad quedó en pie".

CHRISTCHURCH, UN SUBURBIO LASTIMADO POR LOS SISMOS

La ciudad ha sido objeto de miles de réplicas desde que un terremoto de 6.3 grados sacudió la ciudad y dejó 181 muertos el 22 de febrero. Al igual que ese sismo, los dos registrados el domingo tuvieron su epicentro a poca profundidad, a 10 kilómetros (6 millas) de distancia de la superficie, informó el centro estadounidense.

La escasa profundidad del sismo de febrero y su proximidad a la ciudad contribuyeron a aumentar la magnitud de la fuerza destructiva. Unas 47 mil viviendas de los suburbios orientales de la ciudad quedaron sin electricidad en un temporada con noches de muy baja temperatura.

Piedras rodaron por las colinas hasta el área afectada que fue la zona más afectada por el sismo de febrero y cieno emergió del suelo. Después del sismo 300 mil toneladas de cieno se filtró a las viviendas y las dejó inhabitables.