El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) prentende realizar una “huelga de hambre” masiva en el Zócalo del Distrito Federal, para presionar a la Suprema Corte de Justicia en un fallo a favor de los trabajadores.

La información publicada en el diario Milenio agrega que a pesar de poner en peligro la vida de los agremiados, este método se sostendrá hasta sus “últimas consecuencias”.

Ese fue uno de los acuerdos a los que se llegó durante la asamblea nacional, dirigida por el líder Martín Esparza y Humberto Montes de Oca.

Esparza dijo que para “apretar” a la Corte —que revisará el amparo del sindicato contra la extinción de Luz y Fuerza del Centro— y a la clase política, es necesario tomar medidas extremas, pero inevitables ante la cerrazón del gobierno.

Recordó el caso del disidente cubano Guillermo Fariñas, quien ha puesto en la lupa las acciones del gobierno cubano, y supuso es la vía para conseguir una ganancia.

Esparza comentó frente a sus agremiados que la huelga de hambre no es fácil, pues pone en riesgo la vida d elos participantes, pero es una acción urgente que se debe tomar.

Aunque se negó a dar la fecha en la que iniciaría la medida, advirtió que se llevará a cabo antes del primero de Mayo, día en el cual se celebrará una marcha masiva en la capital del país.

En voz de Hugo Ortega, integrante del SME, se delineó la forma de accionar esta estrategia, que advertirá a la Suprema Corte “que nuestras vidas dependen de ellos”.

Para evitar problemas minúsculos o hasta decesos, quienes deseen sumarse a la media tendrán que acudir desde hoy a revisiones médicas y confirmar que están en condiciones de someterse a la huelga.

Las demandas de esta medida es derogar el decreto de extinción, la contratación de los 17 mil trabajadores que no han aceptado la liquidación y el respeto a los derechos laborales.