El Papa Benedicto XVI cayó al suelo previo a la celebración de la Misa de Gallo, después de que una mujer se abalanzara sobre él en Basílica de San Pedro.

El pontífice, que se levantó inmediatamente, no resultó herido y fue conducido por sus ayudantes hasta el altar para continuar oficiando la ceremonia, que este año comenzó dos horas antes para evitar que el Papa se fatigase.