El tirar chicles en la vía pública es una de las 10 malas conductas de los habitantes del DF, que se ha convertido en un problema para el Gobierno capitalino.

Retirar del suelo cada goma de mascar representa un gasto de 50 centavos.

“Entonces, es más caro des­pegarlo y recogerlo (el chicle) que comprar uno nuevo”, afirmó ayer Moisés Loyo Martínez, director ejecutivo de Justicia Cívica del Distrito Federal.

Los chicles también da­ñan el mobiliario y los árboles, como ocurre con un ár­bol de Coyoacán.
Al comparecer ante diputados de la ALDF, el funcionario comentó que se realizan talleres, ferias y actividades comunitarias, para mejorar la cultura cívica de los ciudadanos.

Sin embargo, el alcance es limitado: sólo han impactado a 34 mil personas, que representa 0.4% de la población capitalina.

El motivo es que la dirección a su cargo carece de un presupuesto para difusión; sólo posee un fondo revolvente de 20 mil pesos, que se utiliza para la elaboración de materiales.

Lo anterior a pesar de que la Dirección Ejecutiva de Justicia Cívica ha aportado, en lo que va de la administración ocho millones de pesos al erario capitalino, sin ver un peso para esa área, dijo Loyo Martínez.

En tanto, diputados del PRD se pronunciaron por elevar las multas por arrojar basura a la vía pública, como ocurrió con el desperdicio de agua, pues esto causa 50% de las inundaciones que se detectan en la Ciudad de México.

10 buenos puntos

Cuidar el agua, no tirar basura, no conducir ebrio, usar cinturón de seguridad, res­petar al peatón, espacios para discapacitados y a las mujeres, no grafitear, reco­ger heces de mascotas y no tirar chicles.