Márgenes de error imprevistos, candidatos sobreestimados, temor por la inseguridad, la división del voto y encuestadores "patito" son algunos de los motivos por los que se tuvieron errores en los resultados de los sondeos de la elección del 4 de julio que confundieron a la opinión pública.

Al participar en el foro "¿Qué pasó con las encuestas? Análisis de proceso electoral 2010", María de las Heras, Roy Campos, Francisco Abundis y Jorge Buendía explicaron qué hizo que los resultados cambiaran sus tendencias, sobre todo a última hora, sobre los sondeos que realizaron antes y durante la jornada electoral en 14 estados.

Los empresarios encuestadores atribuyeron dicho comportamiento a la inseguridad y miedo de los ciudadanos en el norte del país; la publicación de encuestas "patito" y hechas "a modo" de quienes las contrataron, así como las alianzas electorales y la división del voto.

Los ciudadanos rechazan responder  encuestas

También influyó el rechazo de los ciudadanos en responder la encuesta de salida de las casillas electorales, así como a la manera de operar de grupos que hacen proselitismo disfrazado de encuestas, práctica denominada "push poll", que solo confundió a la población, señalaron.

Los encuestadores reconocieron que erróneamente no tomaron en cuenta muchas situaciones como esas y eso se reflejó en que los ciudadanos percibieran estos resultados como equivocados.

Buscan regular las encuestas

En este foro organizado por la Fundación Colosio, que preside Marco Antonio Bernal, asistieron entre otros personajes el senador Carlos Jiménez Macías, quien informó que se trabaja en un proyecto de iniciativa para regular a las encuestadoras.

El legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) enfatizó que es necesario que las empresas encuestadoras sean más transparentes e informen para qué y para quién trabajan.

Esa información, refirió, aclarará a la gente los resultados de sus sondeos y no los confundirán, pues las encuestas son un instrumento que influyen en la elección y preferencia del electorado.

Durante más de tres horas Roy Campos, de Consulta Mitofsky; María de las Heras, de Demotecnia; Francisco Abundis, de Parametría, y Jorge Buendía de Buendía & Laredo, expusieron cada uno los motivos sobre el cambio de tendencias y respondieron preguntas de los asistentes.

El hombre de los números, Roy Campos

Roy Campos fue el primero en exponer sus razones de por qué la gente percibió como erróneos los resultados de las encuestas de los comicios que se llevaron a cabo en 14 estados, en 12 para elegir a gobernador.

Explicó que en términos de escenarios se dieron los ganadores que se preveían, pero hubo tres estados en donde las distancias no se previeron: Durango, Hidalgo y Veracruz.

Es decir, a pesar de que haya ganado el PRI como las encuestas señalaron no fue con los márgenes que se pensó o se había previsto; eso es lo que marcó la idea de que fallaron, "y por esos tres casos hay un estigma de que las encuestas estuvieron mal", argumentó.

Además, advirtió, en la mayoría de los estados se sobreestimó al candidato, principalmente a los del PRI, y eso se reveló en Oaxaca, cuando la ciudadanía independiente fue a votar por un candidato de una alianza, lo que también se ve desde otro punto de vista, porque estas coaliciones dividieron el voto ciudadano.

Más males de la violencia

A su vez, María de las Heras destacó que la inseguridad y el miedo de la población por el entorno de violencia que se vive en Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa y Durango, combinado con la apatía para salir a votar influyó en el trabajo de las encuestadoras.

Por ejemplo, afirmó que fue imposible entrar en algunas áreas en zonas de Reynosa, Tamaulipas y de Ciudad Juárez, para levantar las encuestas por los alto márgenes de violencia e inseguridad.

Otro punto que resaltó fue el hecho de que muchos candidatos contrataron o se dejaron dominar por supuestos encuestadores que les vendieron el "derecho de pie", para decirles que iban a ser los ganadores y lo peor fue que se lo creyeron.

Proselitismo disfrazado

Al final, Francisco Abundis manifestó que los llamados "push polls" realizan proselitismo y no investigación seria como las empresas encuestadoras reconocidas y eso hace que la gente se confunda.

Además consideró que los medios de comunicación deben tener filtros para revisar las publicaciones pagadas, pues al publicar encuestas amañadas confunden a la población y el medio no se hace responsable, pero tampoco firma la inserción alguien que dé la cara.

Los encuestadores coincidieron en que deben ser más cautelosos para dar resultados y considerar los entornos donde se aplicará la encuesta.

Asimismo, se pronunciaron por modificar leyes electorales en los estados que impiden las encuestas o marcan tiempos que dejan abierta la posibilidad de pensar una irregularidad.