“Te dieron toloache” es la consigna que se suelta cuando una persona anda muy enamorada, o como popularmente se dice, cacheteando la banqueta por alguien, pero con una sensación obsesiva.

Por lo menos desde el siglo XVI se ha creído que esta planta, preparada en té, sirve para que una persona caiga “rendida de amor por otra”, pero en realidad lo único que provoca es un daño severo a la salud.

La maestra en Ciencias Biológicas por la UNAM, Dalia Goldhaber explica que la llamada también flor de la muerte, es una hierba veneno­sa que crece como maleza en terrenos de cultivo, a las orillas de caminos o zonas abiertas de bosques tropicales, debido a una tala de árboles o “vegetación perturbada”. Dependiendo de qué parte de la planta se consuma el supuesto “enamorado”, a quien se le da a probar, puede quedar con daño cerebral o morir.

Quien bebe toloache co­mienza a tener síntomas después de 12 horas y, si bien le va, se cura después de otras 48, si no mue­re o entra en estado de locura.

Sin embargo, ninguna de las reacciones encaminan al amor, de hecho, la persona nunca siente esas famosas ma­riposas en el estómago de las que se habla al arranque de una relación.

Goldhaber detalla que primero se experimenta un exceso de sudoración, falta de apetito, se dilatan las pupilas, hay taquicardia, mareo y alucinaciones, por lo que se debe acudir al médico de inmediato para que a la persona se le haga un lavado de estómago y se le suministre suero, para absorber lo más pronto posible los componentes del toloache.

De ahí que las únicas virtudes de la planta sean; servir como indicador de que hubo una tala de árboles o se dañó la vegetación; o como un efecto curativo. Para este uso sólo se utilizan las hojas del toloache y bajo la vigilancia de practicantes de medicina tradicional o herbolaria. Tanto chamanes como científicos coinciden en que el toloache daña y lo menos que provoca es un enamoramiento. “Es un mal que se regresa”, asegura Susana, santera y practicante de la magia.

Orígenes y nombres del Datura stramonium

El nombre cien­tí­fico del toloache es Datura stramonium y pertenece a la familia solanacea.
El nombre viene de toloatzin, que significa inclinar la cabeza por efecto del sueño.

Es originario de Norteamérica y habita en muchos climas como el cálido, semi cálido y templado, a nivel del mar, hasta los tres mil 900 metros sobre el nivel del mar.

Se distribuye como planta de maleza después de una tala de árboles en zonas abiertas de bosques tropicales.

La investigadora del Jardín Botánico de la UNAM, Dalia Goldhaber refiere que en la tradición huichola se hacen ciclos míticos donde aparece Kieri, un personaje que se ve como un verdadero chaman.

En el rito se utiliza un tambor chamanico, las flechas ceremoniales sagradas y se canta para ganar la confianza de la persona.

Luego se le da de comer Datura (toloache) a las personas que están en este rito y le dan la esperanza, para que ya “borrachos” enloquezcan hasta destruirse.

En actos de brujería se da la hierba, según narra una mujer llamada Alicia, que se dedica a la elaboración de amarres.

Sin embargo; aclara que su uso es cuando “el cliente se aferra a conseguir al supuesto ser amado”, pero se le advierte que ese daño se le puede regresar, agrega la mujer.

Otros nombres populares que se le dan a la plantas son: narótico divino, cherisha, teo muen, belladona o hedionsilla.