Este ilusionista no sólo utiliza las manos y el efecto visual como en el pasado. La magia no se podía quedar estancada en plena era tecnológica.
Nuestro mago ocupa su iPad para sorprender a los espectadores: lo mueve y salen palomas, lo agita y salen cubiertos, es más, hasta se puede "ver" su cerebro y corazón.



















































/templates/img/lists/bullet-white.gif)







/templates/img/global/5-col-line.jpg)



