La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) acusó hoy al régimen del presidente de Siria, Bashar al-Assad, de utilizar la medicina como “arma de persecución” en su mortal represión militar contra la oposición.
MSF publicó este miércoles un reporte en el que reunió testimonios de médicos en Siria y de personas heridas atendidas fuera de ese país, quienes denunciaron las enérgicas acciones del régimen en la disposición de la asistencia médica.
“En Siria hoy, heridos y doctores son perseguidos, están en riesgo de ser arrestados y torturados en manos de los servicios de seguridad”, fustigó Marie-Pierre Allie, presidenta de la organización, en una declaración.
“La medicina se está utilizando como arma de persecución”, afirmó y refirió que muchos lesionados ni siquiera se atreven a buscar tratamiento médico en los hospitales públicos de ese país por miedo a ser arrestados.
Las fuerzas de seguridad sirias “peinan” los hospitales en busca de personas heridas en las manifestaciones contra el presidente al-Assad, forzando con ello a los sirios más osados a buscar atención en algún país vecino, precisó.
Otros -la gran mayoría- optan por buscar médicos para ser atendidos de manera clandestina en departamentos, granjas y otros sitios donde las condiciones de higiene y esterilización son “rudimentarias”, indicó el organización, con sede en París.
A esa situación se añade el reducido número de médicos que se atreven a atenderlos, ya que predomina el miedo a ser “descubiertos” y arrestados, o bien, a ser blanco de algún ataque militar armado.
Los trabajadores de la salud están trabajando en secreto y enfrentan serias dificultades para tratar casos de traumatismo y lesiones graves en los que se requieren intervenciones quirúrgicas y cuidados post operatorios.
Las transfusiones de sangre son imposibles, ya que el banco de sangre central está bajo control del régimen y es el único proveedor en el país, además de que la posesión de medicamentos, vendas o gasas es considerado ilegal y por tanto constituye un crimen.
“Las fuerzas de seguridad nos están persiguiendo constantemente”, dijo un médico sirio citado por MSF y refirió que un número de sus colegas que habían tratado a heridos en hospitales privados fueron arrestados y torturados.
MSF llamó al gobierno de al-Assad a poner fin a la violencia contra los manifestantes y, en particular, a todos aquellas personas que necesitan cuidados médicos. “Es crítico que las autoridades sirias no sean neutrales sobre las instalaciones de salud”, lamentó Allie.
La organización no opera directamente dentro de Siria, ya que durante varios meses ha estado buscando permiso en Damasco para trabajar en el país, sin conseguirlo.














































/templates/img/global/5-col-line.jpg)

